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El senador Álvaro Uribe, en Bogotá
El senador Álvaro Uribe, en Bogotá
Colprensa

El senador Álvaro Uribe Vélez está a la espera que la Sala de Casación Penal de la Corte Suprema de Justicia confirme la fecha de su indagatoria dentro de la investigación preliminar que se le adelanta por su presunta participación en la manipulación de testigos.

Uribe, que sigue en el Congreso ejerciendo sus funciones como senador y jefe de la bancada del Centro Democrático, ha dicho en los últimos días que quiere definir rápidamente su situación jurídica ante el alto tribunal.

Debido a esto, el pasado lunes 27 de agosto anunció en su cuenta de Twitter que iba a retirar la recusación en contra de los tres magistrados que conforman la Sala de Instrucción No. 2 de la Corte Suprema que llevan el proceso en su contra.

En el escueto trino, que revivió la atención en su proceso y generó una avalancha política, el congresista indicó que no tenía ningún interés en dilatar la indagación que se le sigue por los delitos de soborno y fraude procesal.

Uribe se quedó sin recusación ¿Por qué?

Cinco horas después de este anuncio la Corte Suprema emitió una decisión de fondo: rechazar, por falta de sustento, la recusación radicada en contra de los magistrados Fernando Castro, José Luis Barceló y Luis Antonio Hernández con la que buscaba que no tuvieran ningún conocimiento de la indagación.  

En la decisión, los magistrados consideraban que los argumentos presentados por la defensa de Uribe, el abogado Jaime Granados Peña, carecían de cualquier tipo de sustento jurídico. En el análisis jurídico se advertía que las acusaciones hechas para que se alejaran del conocimiento del caso no tenían razón de ser.

“El señor defensor concluye incomprensible y subjetivamente que los magistrados estamos impedidos no solo de este proceso, ¡sino de todos!, al haber manifestado nuestra opinión sobre los temas que se investigan, y tener un prejuicio sobre los temas que son materia de averiguación”, señala uno de los apartes del documento de 13 páginas.

La Corte Suprema indicó que el líder del Centro Democrático tenía todas las garantías para ejercer su defensa y que en ningún momento dichos magistrados o cualquier integrante de ese alto tribunal había incurrido en una acción que le vulnerara el debido proceso como lo había manifestado desde el inicio de esa investigación preliminar.

Caso Uribe: lo que debe saber del proceso por manipulación de testigos

Debido a los elementos materiales probatorios que reposaban en el expediente, una compulsa de copias para que se solicitara investigar al senador era necesaria, puesto que la justicia tiene la obligación de verificar y establecer cualquier tipo de sospecha por una actividad alejada de la ley.

“La Corte, ante la evidencia de que cierto comportamiento atribuido al doctor Álvaro Uribe Vélez se podía adecuar a un tipo penal, no tenía opción distinta que compulsar copias para verificar la real ocurrencia de tal conducta, determinar las circunstancias de todo orden en que habría sido cometida y si la misma era constitutiva de algún delito”, resalta el fallo.  

Este, en concepto de los tres magistrados recusados, es parte de sus funciones y obligaciones como integrantes de la Rama Judicial. No entienden entonces cómo se les acusa de vulnerar la imparcialidad y el debido proceso en el desarrollo de esta indagación.

Rechazaron además cualquier tipo de vinculación con la filtración de la decisión y de las pruebas documentales y testimoniales que reposan en el expediente a la prensa. Tales afirmaciones, que se repetían en diferentes apartes de la recusación, fue calificada como “insensata” por los magistrados recusados.  

“La Sala responde con firmeza que no está en su ideario propiciar una justicia mediática o de opinión. Defiende con celo su autonomía e independencia, y hará lo que le corresponde en el marco de la Constitución, la ley y los principios en que se sustenta el Estado. El senador Uribe Vélez tiene plenas garantías de que así será. Como las ha tenido cuando las decisiones, en otras actuaciones, le han sido favorables”, indicaron.  

Para la Sala de Instrucción No. 2 es más que claro que los argumentos presentados en el recurso jurídico eran factores “distractores deliberados” que buscaban minar y crear un manto de duda en la imparcialidad de los investigadores.

Magistrado Barceló dijo a varios interlocutores que me indagatoriaba, me encarcelaba, en campaña y después. Les insiste en la gravedad de las pruebas. Le ruego que publique las que no se conocen. Mi derecho a desmontar la infamia no es delito

— Álvaro Uribe Vélez (@AlvaroUribeVel) 31 de agosto de 2018

Resulta diáfano que esta recusación contra la sala se funda más en distractores deliberados que en verdaderas razones de impedimento, y por tanto, no existe amenaza real alguna para la garantía de la imparcialidad del juez, hecho por el cual anunciaron que seguirán conociendo el expediente, ordenando, recolectando y revisando elementos de prueba para tomar una decisión de fondo, es decir si se abre una investigación formal o se archiva el caso.

La decisión de la Corte Suprema no fue de buen recibo por parte del senador Uribe, quien considera que pese a su anuncio la Corte Suprema continuó con el estudio de la recusación, lo que para él representa una clara vulneración a su defensa.

Desde su cuenta de Twitter, la cual se ha convertido en su caballo de batalla para demostrar su inocencia, el congresista se defendió de las acusaciones en contra, lanzando dardos en contra de aquellos a los que señala de crear un complot para manipular testigos con el fin de incriminarlo y librar al senador Iván Cepeda.

En los próximos días la Sala de Instrucción No. 3 conformada por los magistrados José Francisco Acuña Vizcaya, Eugenio Fernández Carlier y Patricia Salazar Cuéllar deberán tomar una decisión de fondo frente a esta recusación. Desde ya la defensa de Uribe sostiene que esa Sala no cuenta con las garantías para estudiar el caso.

Fuente

RCN Radio

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