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A los capturados les fueron imputados los delitos de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes y concierto para delinquir.

Los operativos se realizaron en Medellín, Bello y Envigado
Foto archivo

Los investigadores de la Fiscalía General advirtieron que a los miembros de una organización criminal que permeó las universidades de Bogotá con productos a base de marihuana, podrían pagar una ejemplar condena.

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El señalado líder de esta red delincuencial era un estudiante de Ingeniería Industrial, capturado junto con su mamá y dos hombres más, los cuáles podrían enfrentar una pena de incluso 20 años de prisión.

De acuerdo con los investigadores, en relación con este caso el juez a cargo del proceso deberá tener en cuenta a la hora de emitir una eventual sentencia, la gravedad de los delitos imputados y el daño causado a los jóvenes estudiantes a los cuales les eran vendidos los productos hechos a base de marihuana.

Los capturados fueron señalados por el fiscal del caso como presuntos responsables de los delitos de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes y concierto para delinquir.

Según la directora Seccional de Fiscalías de Bogotá, Carmen Torrez, esta organización promovía, a través de redes sociales, cursos en los que aseguraba capacitar a los interesados en el cultivos de marihuana, de manera hidropónica, además de ofrecer asesoría personalizada, garantizando un producto de alta calidad en la mitad del tiempo de un cultivo tradicional.

Asimismo, se estableció que esta empresa criminal se valía de la confección de productos medicinales que eran sustentados en supuestos permisos de autoridades nacionales, los cuales claramente no habían sido avalados por el Estado.

Una de las modalidades que más llamó la atención de los investigadores, por el alcance que podía tener en cuanto a la afectación de la salud de centenares de jóvenes, era la producción y comercialización de productos de panadería como brownies, tortas y galletas de chocolate, creados a base de cannabis.

Esta última estrategia criminal les permitió a los traficantes tener mayor cercanía con potenciales clientes, además de ampliar mucho más el número de adictos a dicho estupefaciente tanto al interior de las universidades, como en el entorno de los planteles educativos.

En desarrollo de los operativos fueron  capturados, el estudiante de octavo semestre de Ingeniera Industrial Daniel Mauricio Mena Amado, presunto cabecilla de esta red de microtráfico y Gloria Myriam Amado Plata, madre de Daniel Mauricio, quien preparaba los productos de panadería a base de cannabis.

El tercer detenido fue John Fredy Corredor Ariza, encargado de dictar las charlas a interesados en el cultivo y el procesamiento del cannabis y que vendía los estupefacientes por gramos en vías públicas, parques, centros comerciales y estaciones de Transmilenio cercanas a planteles educativos, tanto públicos como privados.

El cuarto capturado por la Fiscalía fue Jonathan Avendaño Gutiérrez, señalado de ser presunto responsable del cultivo de las plantas de marihuana, además de apoyar la distribución de brownies y galletas en las que la organización denominaba como universidades “gomelas”, por el nivel socioeconómico de sus estudiantes, a quienes consideraban como los mejores clientes para ellos.

Labores de policía judicial evidenciaron cómo el “negocio” de Daniel Mena inició en el apartamento familiar que compartía con su mamá en Suba, sur occidente de Bogotá, bajo la razón social de ‘Anand Grow Shop’ registrada en Cámara de Comercio a nombre de Mena Amado.

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De acuerdo con los investigadores, un centenar de plantas de marihuana, cultivadas de manera hidropónica, fueron los primeros pasos para llevar el negocio ilegal, de Suba a Engativá, y luego a una finca en la localidad de San Cristobal Sur, donde además se impartían los cursos por los que la red cobraba hasta 400.000 pesos por cupo, con la garantía de recoger el cultivo en máximo cuatro meses.

Fuente

Sistema Integrado de Información

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