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La Fiscalía solicitó orden de captura contra la señalada jefe de esta red criminal que reside en Trinidad y Tobago.

Explotación sexual en menores de edad
Explotación sexual en menores de edad

La Fiscalía General capturó a tres integrantes de una red criminal señalada de haber reclutado en un mismo barrio de La Dorada (Caldas) a más de cien niñas, adolescentes y mujeres para explotarlas sexualmente.

El ente investigador determinó que esta banda le hizo falsos ofrecimientos laborales en Trinidad y Tobago. Después de esto las obligaban a ejercer actividades sexuales.

Las mujeres detenidas fueron identificadas como: Edna Ruth Avendaño Esterling, Mónica Tatiana Avendaño Esterling y Angie Carolina Hernández López. Igualmente se libró orden de captura contra la señalada jefe de esta red criminal que reside en este país centroamericano. 

El fiscal delegado para la Infancia y la Adolescencia, Mario Gómez deploró cómo está organización se ensañó durante diez años contra la juventud del municipio de La Dorada, sometiendo a sus víctimas a tratos crueles e inhumanos en el extranjero.

"El material probatorio y los testimonios de varias víctimas que después de 10 años decidieron revelar la cantidad de atrocidades que enfrentaron, pusieron al descubierto los roles cumplidos por esta red de trata de personas", explicó el fiscal Gómez.

La investigación reveló que un grupo de mujeres recorría las calles de un sector específico en La Dorada, contactaba jóvenes en condición de vulnerabilidad entre 15 y 19 años de edad, y les prometían trabajo como meseras, enfermeras o niñeras en Trinidad y Tobago, con supuestas retribuciones de hasta 30 millones de pesos mensuales.

“Quienes se dejaron tentar de estas promesas que, al parecer, incluían documentos y una porción de dinero en condición de préstamo mientras iniciaban las presuntas labores, fueron trasladadas por vía terrestre hasta Cúcuta (Norte de Santander), recibidas por dos hombres en la frontera y transportadas en vehículos particulares hasta la población costera de Güiria, en el estado Sucre, en Venezuela”, indicó el fiscal Gómez.

El delegado del ente acusador estableció que las víctimas eran trasladadas en botes hasta Trinidad y Tobago, donde la jefe de la estructura las recibía e instalaba en un establecimiento comercial en Puerto España, que tenía la apariencia de hotel pero que, en realidad, era una casa de lenocinio.

 Esclavas sexuales

De acuerdo con la Fiscalía  a las víctimas les quitaban los documentos personales, las retenían en pequeñas habitaciones, vigilaban todos sus movimientos, les restringían la alimentación y el uso de servicios públicos, y las explotaban sexualmente  hasta que cumplieran con la totalidad de la deuda por el viaje y la manutención.

Adicionalmente, se estableció que cuando las mujeres estaban próximas a cumplir con la cuota fijada, no querían trabajar, se enfermaban o estaban indispuestas, la jefe de la estructura las denunciaba ante las autoridades de migración de Trinidad y Tobago, que las detenían, procesaban por el ingreso ilegal a ese país y condenaban con cárcel.

“Una de las víctimas de esta estructura señaló que en el servicio de inmigración estuvo con 28 jóvenes colombianas reclutadas de la misma manera y que en la cárcel compartió celda con cerca de 80 mujeres, todas sometidas por la red de trata de personas”, señaló Gómez.

La Fiscalía también investiga la posible responsabilidad de esta red con la explotación sexual de otras menores de varias ciudades del Eje Cafetero, Buenaventura y otros municipios de Valle del Cauca.

Fuente

Sistema Integrado de Información

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