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Este jueves presentaron un completo informe sobre los hechos que los obligaron a desplazarse en el 2001.

Una de las antiguas zonas veredales de las Farc
Una de las antiguas zonas veredales de las Farc
Colprensa

En la tarde de este jueves los representantes de la Organización de Víctimas de la Minera las Brisas le entregaron formalmente a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) el informe sobre los hechos que rodearon los actos de violencia por parte del frente 36 de las Farc que los obligaron a desplazarse de la vereda La Solita en el municipio de Campamento (Antioquia).

En el extenso documento se revelan las agresiones que sufrieron por parte de este grupo guerrillero, así como los ataques contra la infraestructura que los obligaron, en repetidas oportunidades, a suspender las labores de explotación minera.

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Carlos Iván Lopera, uno de los representantes de las víctimas indicó que estas acciones afectaron gravemente a centenares de trabajadores quienes por muchos meses no recibieron un sueldo puesto que la operación quedó detenida.

En 1988 –relató- sufrieron el primer ataque por parte del frente 36 de las Farc. Lo que comenzó con el robo de elementos y las amenazas a sus directivos continuó con ataques a los vehículos que utilizaban para la explotación de asbesto, las extorsiones y los secuestros de trabajadores.

En 1991, dicha estructura atentó contra las instalaciones de la planta de producción, dinamitando toda la maquinaria requerida para la producción y el secado del material. Situación que los obligó a suspender toda la actividad.

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Dos años después, uno de los ingenieros fue secuestrado, mientras que todos los empleados recibieron amenazas. Los transportadores contratados fueron amedrentados para que no les colaboraran con diferentes servicios, “lo que ocasionó desabastecimiento del producto”.

En el año 2001, fue asesinado Hidaldo Antonio Mazo, uno de los trabajadores. "Todos estos actos ocasionaron provocaron que la empresa entre en crisis económica, causada por la deserción de clientes y desabastecimiento de producto. Igualmente, comienza el incumplimiento de sus obligaciones laborales con sus trabajadores, pago de parafiscales y proveedores".

Esto se juntó con las crisis económica que vivía el país en ese momento, hecho por el cual no tuvieron otra opción que entregar la empresa a los trabajadores sin ningún tipo de respaldo financiero y con muchas deudas. 

Sin embargo, las amenazas, intimidaciones y amenazas continuaron y los trabajadores que continuaban se vieron gravemente afectados.

En la diligencia que se cumplió este jueves, los representantes de los trabajadores solicitaron formalmente que sean reconocidos como víctimas de las Farc.

Fuente

RCN Radio

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