El exjefe de la unidad anticorrupción aceptó su responsabilidad en dos delitos.

EXFISCAL MORENO
El exjefe de la Unidad Anticorrupción de la Fiscalía General.
Colprensa

La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia condenó a 58 meses y 15 días de prisión (cuatro años y 10 meses) al exjefe de la Unidad Anticorrupción de la Fiscalía General, Luis Gustavo Moreno por su responsabilidad en los delitos de concusión y utilización indebida de información privilegiada.

La decisión se tomó tras corregir un "error de cálculo" de la sentencia emitida el pasado miércoles en el alto tribunal. En la nueva decisión se aumentó la pena teniendo en cuenta la gravedad de los delitos cometidos por Moreno al cobrar millonarias comisiones para modificar y cambiar procesos judiciales.  

Moreno reconoció haberle solicitado 100 millones de pesos al exgobernador de Córdoba, Alejandro Lyons Muskus para desviar la investigación que se adelantaba en su contra por su presunta participación en el 'cartel de la hemofilia' y el man manejo de los recursos de las regalías en el departamento.

En diferentes encuentros en un apartamento del norte de Bogotá, Moreno, junto al abogado Leonardo Pinilla, le solicitaron a Lyons el dinero para no citarlo a una audiencia de imputación de cargos por estos hechos de corrupción. En esas reuniones le manifestó que él podía ayudarle a "obstruir" las investigaciones que cursaban en su contra. 

"Moreno y Pinilla le informaron a Lyons que tenían acceso a los testimonios en su contra por lo que le exigieron 100 millones de pesos a cambio de esa información (...) Pinilla viajó a Estados Unidos y se reunió con Lyons y le dijo que su captura era inminente, pero que Moreno se encargaría de desacreditar los testigos de cargo", precisó el magistrado Luis Antonio Hernández en la lectura del fallo. 

Sin embargo, al notar el poco interés del exmandatario departamental en el pago del soborno, Moreno citó a medios de comunicación con el fin de revelar detalles sobre la investigación que cursaba en contra de Lyons. Esto, según la Fiscalía General, como una forma de presión para que accediera al pago de la suma de dinero.

Los resultados se dieron, y el exgobernador contactó a Moreno y Pinilla para pagar el dinero, además -según las pruebas recolectadas- "infundió mayor temor a su víctima" cuando le dijo "que dos personas estaban buscando un principio de oportuidad a cambio de informar todo sobre el desfalco de regalías de Córdoba". 

Moreno se encuentra actualmente privado de su libertad en una guarnición militar en el norte de Bogotá a la espera de su extraditado a Estados Unidos donde es requerido por una Corte del Distrito Sur de la Florida por el delito de conspiración para lavar activos con el fin de promover el soborno y la corrupción en Colombia.

Frente a esta situación, la Corte Suprema determinó que se descontará la pena una vez se defina su situación en los Estados Unidos. 

 

El proceso contra Moreno

El 27 de junio de 2017, Moreno fue capturado por agentes del CTI en su oficina ubicada en el búnker de la Fiscalía General señalado de haberle solicitado una millonaria suma de dinero al exgobernador de Córdoba, Alejandro Lyons Muskus con el fin de desviar las investigaciones que se adelantaban en su contra por casos de corrupción durante su administración.

El entonces fiscal anticorrupción se habría reunido en un apartamento en el norte de Bogotá con Lyons y el abogado Leonardo Pinilla -capturado por estos hechos- para manifestarle al exmandatario departamental la necesidad de entregarle esa alta suma de dinero con el fin de afectar el proceso en curso que se adelantaba en su Unidad.

Al ver que Lyons no tenía la voluntad de pagar este soborno, Moreno empezó a citar ruedas de prensa para señalar públicamente al exgobernador de casos de corrupción y entregar información pública sobre los detalles de la investigación. 

“Desde al menos el 11 de abril y el 5 de junio de 2017 Moreno entregó a los medios de comunicación información relacionada con Lyons procedente de los casos que se adelantaban contra el señor (Jesús) Henao, que no era de conocimiento público, con la finalidad de presionar el pago”, señaló la Fiscalía General en el escrito de acusación. 

El fiscal delegado ante la Corte Suprema, Jaime Camacho aseguró en la presentación de la acusación en que “Moreno conocía las funciones propias del cargo. Abusó de ellas y del cargo conscientemente con voluntad dirigida a exigir dádivas”.

En un centro comercial en Miami (Estados Unidos), Moreno se reunió con Lyons. En esa oportunidad recibió más de 100 mil dólares en efectivo.Este dinero hacía parte del acuerdo que había pactado con el exmandatario departamental para aplazar la imputación de cargos en su contra por el 'cartel de la hemofilia' y desviar las otras investigaciones.

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