Cargando contenido

La ex fórmula vicepresidencial de Íngrid Betancourt se presentó en Bogotá ante la JEP.

Clara Rojas en testimonio ante la JEP
Clara Rojas en testimonio ante la JEP
Foto vía JEP

Clara Rojas, ex fórmula vicepresidencial de Íngrid Betancourt, se presentó ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). "Entiendo el sentido de la justicia restaurativa y por eso estoy aquí, porque quiero dejarles mi testimonio de vida, sobrevivencia, valor, resiliencia y coraje", aseguró. 

De acuerdo con Clara Rojas, cuando fue plagiada por las Farc, el 23 de febrero de 2002, sus planes de vida se frustraron por completo. "El secuestro interrumpió de manera abrupta mi proyecto de vida. Qué decir de mi hijo (Emmanuel) que nació secuestrado en la selva y qué decir del dolor de mi madre (Clara González de Rojas, quien falleció en 2016) por tantos años en cautiverio", señaló. 

Según dijo, no entiende por qué la secuestraron. "A veces es difícil hablar de esto, pero también hay que hablarlo. Y a veces uno tiene molestia y aunque he perdonado en su momento me chocó y me hizo sufrir. Me endilgaron una historia novelada a través de publicaciones. Directores de cine extranjero realizaron una película con el nombre y la imagen representada de mi hijo sin mi consentimiento. Literalmente, me enteré por las noticias. Usaron nuestra historia de dolor para lucrarse", aseguró.

También aseguró que interpuso una tutela con el fin de proteger el derecho de los niños, de su pequeño y la Corte, dijo, archivó el caso. De igual manera, aseguró, algunos medios de comunicación se comportaron como "mercaderes del dolor". Rojas también cuestionó que se haya publicado libro, película, caricaturas e historias por cuenta de su dolor. 

Lea también: El turno de Clara Rojas ante la JEP

Clara Rojas recuperó la libertad el 10 de enero de 2008. Sobre su plagio, Rojas ha dado cuenta de lo que fue su secuestro a través de 'A prueba de fuego' y 'Cautiva', dos libros sobre su cautiverio. El primero ha sido traducido a 13 idiomas y vendido con 150.000 ejemplares en América y Europa. La abogada fue secuestrada en el 2002 en Caquetá. Se encontraba con su entonces compañera, Íngrid Betancourt, a quien acompañaba en la campaña para las elecciones presidenciales de ese entonces. 

"Estoy contando una experiencia. Algo que me pasó y que me parece que funciona para afrontar una situación difícil (...). Se podría entender como (un libro de) autoayuda, pero es un testimonio más", subrayó, al manifestar que ha dejado "los códigos de lado" y se ha sentido "muy bien escribiendo". 

"Fue como volver a tomar el pulso, a tomar un tacto de primera mano, y ver sus posibilidades y también sus carencias. Encontrarme con la gente, con muchos jóvenes. Madres cabezas de hogar. Volví a ver la realidad social tan particular en Colombia", relató. Rojas también apuntó que para lograr la paz falta "una mayor voluntad" y, por eso, argumentó: "debemos ponernos a la tarea de alcanzar la reconciliación" mediante un proceso en el que participen los actores armados. 

"Tienen que tomar conciencia. Tienen que participar. Siempre he pensado que son como unas personas autistas, como incomunicados, que viven otra realidad. Ojalá se logre romper esa barrera del silencio y se pueda llegar a algún acuerdo", anotó.
 
Tras recuperar su libertad, Clara Rojas estudió inglés, francés y alemán, y aunque ha recibido ofertas para vivir en otro país, se quedó en Colombia por su hijo Emmanuel. "Me pareció en esta primera etapa afianzar sus raíces. Lograr esa cohesión familiar que es tan importante y quizá más adelante, si él quiere, vivir en otro lado", explicó. 

Ahora, "lo más importante es fortalecer esos lazos familiares (...) de idioma y de amistades. La identidad de país, sentirse parte de algo. Me parece que era algo muy importante fortalecerlo en esos primeros años de vida", concluyó, en referencia a su hijo.  

Fuente

Sistema Integrado Digital

Encuentre más contenidos

Fin del contenido