Cargando contenido

Ahora en vivo

Ahora en vivo

Seleccione la señal de su ciudad

Víctimas del conflicto armado en Colombia.
Víctimas del conflicto armado en Colombia.
AFP

Víctimas de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), la guerrilla de las Farc y agentes del Estado se reunieron este martes virtualmente para reflexionar acerca del perdón y de si es posible otorgarlo en medio de la situación actual del país.

Durante la conversación, que duró más de dos horas, señalaron que la verdad sobre los hechos victimizantes y lo que sucedió con sus familiares es fundamental para que exista un verdadero perdón. 

Al mismo tiempo, indicaron que el perdón no se da fácilmente y explicaron que requiere un proceso que incluya reparación, verdad y respeto. 

Gladys Vargas, víctima de las AUC, perdió a su hijo menor de edad en medio de un acto atroz de violencia.

"Mi hijo era estudiante de grado once cuando desapareció en abril de 2002; eso ha sido muy difícil para mí muy duro, estas personas nos causaron mucho daño pero sentí la necesidad del perdón,  porque si uno no perdona nunca va a tener tranquilidad", dijo. 

Vargas logró perdonar al excomandante paramilitar Jorge Iván Laverde Zapata, conocido como 'El iguano', quien reconoció haber secuestrado, torturado y asesinado al menor.

Tras la desaparición, el papá de Gladys falleció angustiado por no saber el paradero del adolescente. Al poco tiempo asesinaron a su hermano y la familia se destruyó. 

"Sentí la necesidad de perdonarlo, después del proceso de Justicia y Paz, él me pidió perdón varias veces y cuando yo decidí perdonarlo, empezó mi verdadero drama", señaló.

Vargas relató que a raíz de su decisión de perdonar al exparamilitar 'El iguano', fue rechazada por sus familiares, amigos y por organizaciones de búsqueda de personas desaparecidas. 

"Yo no siento odio contra ellos yo digo que el odio no trae nada bueno, para mí es mejor perdonar que seguir teniendo odio, el perdón es muy grande (...), yo me he sentado hablar con el Iguano pero ha sido muy difícil para mí todo esto", detalló. 

Carmensa López es recordada por negarle un abrazo a la exguerrillera y hoy congresista Sandra Ramírez, quien le pidió perdón por el crimen de su esposo, Guillermo Leal. 

El 15 de noviembre de 2008 desapareció en zona rural de la localidad de Sumapaz en Bogotá, posteriormente recibió la llamada de un supuesto jefe de las Farc que le advertía que su esposo estaba amarrado y que gritaba mucho.

En esa misma conversación, ese sujeto le dijo que él (Guillermo Leal) le había hecho mucho daño a la entonces guerrilla y que por eso estaba secuestrado. 

Posteriormente, el 20 de diciembre de ese mismo año, se comunicaron nuevamente por vía telefónica para decirle a un familiar que podían recoger el cuerpo en una vereda en la que se habían sembrado minas antipersonal. 

"No creo que el cadáver que me entregaron sea el de Guillermo, no es posible porque desapareció en 20 días; Sumapaz es un páramo y no es posible que no quedaran sino sus huesos", dijo la esposa de Leal. 

López aseguró que esa fue la época más difícil de su vida y que no saber qué pasó con el cuerpo de su esposo,  ni tampoco el por qué fue sometido a torturas, le impide pensar en un perdón. 

Dijo también que no le fue posible abrazar a la senadora del partido Farc: "para mí fue muy difícil ese momento, fue algo que me marcó y volví a revivir toda esa situación (...) son 12 años los que han pasado y su crimen (su esposo Guillermo), está impune".

Agregó que "no entiendo cómo acabaron con la vida de Guillermo de esa manera, acabaron con los sueños de una familia, con las posibilidades de estudiar para unos niños". 

Concluyó asegurando que el perdón es un proceso y se debe dar lentamente y que el Estado, debe participar dentro de ese plan de reparación. 

Fuente

Sistema Integrado de Información

Encuentre más contenidos

Fin del contenido.