La afectación ocasionada al ecosistema marino de Santa Marta debido al derramamiento de 500 toneladas de carbón en enero de 2013, disminuyó dramáticamente la población piscícola por lo que a la fecha los correctivos que se anunciaron en su momento no han producido los resultados esperados.

Representantes de la comunidad del sur de la capital del Magdalena que en su mayoría son pescadores de los barrios Cristo Rey, Don Jaca, Aeromar y La Paz reclaman que con el inesperado incidente ambiental su labor y su subsistencia se vieron interrumpidas.

El biólogo y docente de la Universidad del Magdalena, Armando Lacera Rúa describió un panorama desolador por la ausencia de variedad de fauna marina en la zona de la afectación.

“El carbón al depositarse sobre las tilapias, que son las algas marinas, fuente de comida de los peces más pequeños, quedó taponado (…) eso se ha ido retirando, no hay alcatraces, casi no se ven las gaviotas, no se ven los cardúmenes”, explicó el docente.

Según el biólogo los pescadores son quienes sufren la realidad del daño ocasionado al ecosistema marino “se ha ido alejando la pesca, nadie puede decir que en la bahía, en la raba marina hay esos mismos cardúmenes que teníamos en los sesentas, setentas y antes de los ochentas; una bahía donde los pescadores no tenían que salir muy mar adentro para tirar sus chinchorros”.

Desde diversos puntos externos se puede apreciar la inmensidad de la mancha que dejó el vertimiento del mineral, el cual no fue extraído del fondo del mar.

Armando Lacera afirma que “Cuando uno vuela hacia el interior de la república y se devuelve, ve tremenda mancha en una suspensión negruzca que se mueve con las ondulaciones del mar, parece una gran manta en donde está ese carbón que no lo saca nadie”.

Asimismo el veedor cívico Carlos Perdomo, representante de los pescadores, también compartió su impresión personal sobre el perjuicio causado a las familias del sector.

“Lo que se ha generado es acabar poco a poco la seguridad alimenticia de todos esos territorios que eran considerados zonas de pesca y que miles de familias vivían de ese sustento”, afirmó.

Por otra parte, el líder social dijo que “desafortunadamente el gobierno nacional no tomó los correctivos”.

La contaminación de los minerales acumulados en el interior de la zona marítima se traduce en la casi nula presencia de variedad de fauna. Los pescadores reclaman atención a la problemática.