Los embalses de Tominé, Sisga y Neusa están en un 37% de su capacidad total, según reporte de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca -Car-. A pesar de las lluvias en la región Andina, esta agua "no cae" en los embalses, indicó Néstor Franco, director de la Car. "Debido a que la Empresa de Acueducto de Bogotá- EAB- se encuentra haciendo mantenimiento a los túneles de Chingaza, encargados de transportar el agua desde la cuenca de la Orinoquía hasta la capital, (Chingaza aporta el 60% de agua) se requiere compensar los volúmenes de agua a través de estos tres embalses", explicó. Franco dijo que "todavía no es necesario alarmar a la comunidad" con un posible desabasteciendo de agua. Sin embargo, recordó que hace dos años, con el fenómeno del Niño (temporada más seca), se encendieron las alarmas cuando los embalses estuvieron en un 32%. "Aún tenemos un colchón de un 5% pero hacemos un llamado a la comunidad a administrar de forma racional, sin desperdiciar el líquido", dijo. La Car Cundinamarca espera que el mantenimiento de los tubos de Chingaza estén listo hacia finales de febrero. "Esperemos que el agua en los embalses se recuperen en la temporada de lluvias que iniciará en abril", afirmó Franco.