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Foto: Ingimage



El informe de la Comisión Oceanográfica intergubernamental de las Naciones Unidas advierte que la disminución de oxígeno del océano se encuentra entre los efectos más graves de las actividades humanas en el medio ambiente.

La situación ha llegado a tal punto que esas zonas muertas en los océanos aumentaron cuatro veces, afectando a diversos sectores.

Entre las zonas muertas se encuentran la Bahía de Chesapeake y el Golfo de México, donde el oxígeno es tan bajo que muchos animales se han sofocado y muerto.

Unido a esto, el poco oxígeno puede llevar a la liberación de sustancias químicas peligrosas como el óxido nitroso, el cual es un gas 300 veces más potente que el dióxido de carbono.

Vale la pena recordar, según los expertos, que la mitad del oxígeno proviene del océano, por lo que las consecuencias de esta situación tienen efectos muy preocupantes para la vida humana en la tierra.