Luego que la Corte Suprema concediera habeas corpus al oso de anteojos Chucho,  quien fue trasladado a un zoológico de Barranquilla, y ordenara su regreso a la reserva natural en Caldas, Héctor Restrepo, biólogo e investigador de especies de alta montaña explicó que estos animales no son de clima cálido. "Hay que tener dos consideraciones. Una,  las de hábitat,  porque el animal llega a Barranquilla con una temperatura que no es la adecuada para los animales de alta montaña como el oso de anteojos", afirmó Restrepo quien ha investigado a la especie por más de 20 años. Explicó que Chucho vivía en la Reserva Forestal Protectora Río Blanco en Caldas, lugar de oscila entre  los 18 o 17 grados, incluso menos. "Un animal como estos no puede estar en una temperatura mayor a 30 grados como la de Barranquilla". "Si oso de anteojos ha estado en cautiverio o bajo el cuidado de los humanos, como entiendo que estuvo en la reserva natural, es necesario realizar un análisis con biólogos y veterinarios expertos en rehabilitación para saber si es o no posible que el animal vuelva a un hábitat natural", dijo. Señaló que "tal ves por tanto tiempo que ha estado en cautiverio se más complicada la rehabilitación, pero es una posibilidad que debe ser descartada". Según la autoridad ambiental (Corpocaldas) el animal llegó a los cuatro años proveniente de la Reserva Natural La Planada de Ricaute (Nariño) en compañía de su hermana Clarita, una hembra que murió hace 9 años. Desde entonces habitó solitario la Reserva Forestal Protectora Río Blanco, donde recibió un manejo en condiciones de sostenimiento sin un objetivo claro para el ejemplar. Chucho, el oso de Anteojos (Tremarctos ornatus), que permaneció 22 años en la Reserva Forestal Río Blanco, fue trasladado al Zoológico de Barranquilla el pasado 15 de junio.