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Los campesinos tienen muchas dificultades para sacar sus productos al mercado. Foto RCN Radio



Por: Carolay Morales
Twitter: @carolaymorales

El Gobierno colombiano le apuesta a masificar un 'nuevo' oficio donde la conservación de la naturaleza no esté en contra de la producción y el desarrollo campesino.

En 2016, el país perdió 178.597 hectáreas (ha) de bosques, (44% más que en 2015) siendo las principales razones: la expansión de la frontera agrícola, la comercialización de madera, el acaparamiento de la tierra y los cultivos ilícitos.

Perder cada año miles de hectáreas de bosques significa ser más frágiles frente al cambio climático. No en vano las lluvias son más intensas y prolongadas y los días de calor superan los promedios históricos de temperatura.

El cambio climático está obligando a los habitantes de los países más vulnerables del mundo, entre ellos Colombia, a repensar el modelo de desarrollo. Por esa razón, la producción agrícola y ganadera no son la excepción.

RCN Radio conversó con César Rey, director del área de Bosques y Biodiversidad del ministerio de Medio Ambiente quien reportó que hasta el momento hay 15 ejemplos de producción forestal en distintas regiones del país.

"La producción forestal es hacer ciclos de aprovechamiento con los recursos que da la naturaleza. Por ejemplo, si tiene especies de árboles que son aprovechables para la producción de madera, el campesino siempre debe cuidar para que la especie esté protegida. Si corta el árbol, debe reemplazarlo", explicó.

La producción forestal se está implementando en algunos sectores de las regiones más deforestadas como: Caquetá, Putumayo, sur de Bolívar y en Chocó.

"Nuestro campesinos están creyendo que se puede vivir con y del bosque gracias a la inversión de algunos países de cooperación internacional y la empresa privada que le han apostado a la producción forestal", señaló Rey.

Sin embargo, el Gobierno colombiano pretende reglamentar una ley agrícola para incluir la producción forestal en uno de los oficios del campo. "Uno de los objetivos es no depender de los recursos internacionales para masificar la producción forestal. Hay líneas de crédito para ganadería, agricultura pero no hay líneas de crédito para la producción forestal", reseñó.

Guatemala ha sido también fuente de inspiración para los campesinos colombianos. Hace unos meses viajaron ocho productores para observar de primera mano que sí es posible vivir del bosque de forma sostenible.