Durante la conferencia regional sobre “Cooperación para Combatir el Tráfico de Especies Silvestres en Sudamérica”, delegados de la Fiscalía y de La Dijín reportaron que durante el 2016, a través de cuatro grandes operativos en el país, se logró rescatar 263 especies de fauna silvestre raptadas para consumo humano y/o para fines artesanales.

"Más o menos al día el jefe de una de estas redes de tráfico de animales hace entre 20 y 30 millones gracias a la venta y comercialización de fauna silvestre, donde se conseguía desde el ave más pequeña hasta los venados de cola blanca, chigüiros y toda especie que la gente les pidiera", explicó la teniente de la Dijín, Luz Pinto del departamento del Medio Ambiente.

Según este informe las especies más amenazadas por las redes delictivas son las guacamayas, tortugas, osos perezosos y el venado de cola blanca.

"Los venden hasta por encargo teniendo todo un equipo de trabajo desde la persona que las sacaba de su hábitat natural, las personas que se encargaban de agruparlas en una casa además de los que se encargaban de venderlos en una plaza de mercados y de transportarlos de una ciudad a otra", dijo Pinto.

Por otro lado, el delegado de la Fiscalía Orlando Espitia entregó un balance de los operativos en contra de los recursos naturales y medio ambiente asegurando que actualmente se adelantan 1692 procesos por delitos contra el medio ambiente asociados al tráfico de especies, “logrando hasta el momento 11 importantes capturas”.

Así mismo Espitia habló de 1.300 personas capturadas por estar asociadas a delitos tanto de tráfico de fauna como también de flora, como es el caso de la palma de cera que es utilizada para fines comerciales pese a estar en vía de extinción.