Cargando contenido

Una apuesta por la tolerancia y la construcción colectiva se vivió la semana pasada en la universidad pública que  forma a los profesores.

Es conocido que las universidades públicas del país son un hervidero de complejas realidades sociales. Poco presupuesto, un alto compromiso social y una altísima demanda es el panorama que muchas deben afrontar cotidianamente. Un caldo de cultivo para que los problemas de convivencia afloren. Por supuesto, la realidad social no está exenta del conflicto. Lo clave sin duda, es avanzar hacia los espacios de discusión y diálogo que eviten que los conflictos escalen a la violencia. Y eso es lo que precisamente se está haciendo en la Universidad Pedagógica Nacional, ya que, la semana pasada, estudiantes, profesores y directivos se dieron cita para construir el calendario académico que regirá este año el curso de una de las instituciones públicas más importantes del país. Lo que está sucediendo en la UPN, lejos de los reflectores es un verdadero laboratorio de paz.

Las jornadas que comenzaron el 27 de enero, y terminaron el 30 de ese mismo mes, convocaron a un número multitudinario de miembros de la comunidad académica que mostraron un alto nivel de debate, y de respeto a las opiniones distintas de los demás.

El 27 de enero se reunieron los estudiantes y directivos de las facultades de Bellas Artes y Facultad de Ciencia y Tecnología; el 28 se repitió el mismo proceso con los estudiantes de Humanas y Educación, y el 29 en Valmaría con los estudiantes de la Facultad de Educación física. El jueves, en el mismo auditorio Simón Rodríguez, donde se había realizado los primeros encuentros, se realizó la reunión con los trabajadores de la institución.

Me sorprendió la multitudinaria asistencia con la que contaron los encuentros, en especial la del día 28, cuando había gente sentada en el suelo y deliberando ampliamente. Los representantes estudiantiles pudieron exponer claramente sus divergencias con las propuestas del  Consejo Académico en el ámbito del calendario, lo mismo que decanos y profesores.

Luego de recibir los comentarios de lo discutido por departamentos y facultades, el Consejo Académico tomó atenta nota y produjo un calendario que se adapta a las necesidades de la Universidad, para lograr la formación en calidad y pertinencia.

Celebro con entusiasmo este hecho, que pone a rodar de nuevo a esta institución, y mantiene las puertas abiertas de una casa de estudios tan importante para la nación, pues recordemos que nada menos que en las manos de estos, se encuentra una de las riquezas más importantes del país, que son los estudiantes.  

Me parece aún más valiosa la apuesta de todos los actores por evitar el protagonismo, entendiendo que por la vía del diálogo se avanza de manera firme. Esta semana, la comunidad tiene un nuevo reto, trabajar sobre la convivencia y el buen vivir en la institución.

Como un observador externo, solo puedo instar a la comunidad a que se mantenga un diálogo constante entre los estudiantes y los directivos, que son jóvenes y saben escuchar. Avanza bien la Pedagógica, construyendo una comunidad sólida, unida que podrá enfrentar la crisis que agobia a las universidades públicas.

Fuente

RCN Radio

Encuentre más contenidos

Fin del contenido