Cargando contenido

La historia del locutor que fue la voz oficial de Stalin durante 50 años.

Yury Levitan entregó a través de Radio Moscú la información oficial del gobierno de la Unión Soviética sobre los sucesos de la Segunda Guerra Mundial, siendo uno de los hechos determinantes la invasión de Alemania en el año de 1941.

“Atención…atención”, empezó diciendo con una voz poderosa el famoso locutor escogido por el mismo José Stalin para ser el vocero oficial del régimen. 

Se escuchó primero una cortina musical y luego una frase perentoria que cambiaría la historia de la humanidad: “El gobierno tiene un mensaje importante”.

-“Ciudadanos de la Unión Soviética“, decía Levitan a los 190 millones de habitantes que estaban pegados en sus casas a los viejos radiogramófonos y a los altoparlantes en las fábricas, los batallones y en determinadas calles en las que la gente se arremolinaba para seguir los acontecimientos en los frentes de batalla.

El hombre de las gafas redondas sentado en los estudios de Radio Moscú seguía contando los sucesos de la Segunda Guerra Mundial. “Hoy 22 de junio a las 4 de la madrugada, sin una declaración previa de guerra, el ejército alemán atacó las fronteras de la Unión Soviética”.

Los habitantes de las 15 repúblicas seguían con preocupación el mensaje de la poderosa Radio Moscú, mientras el tono de la voz de Levitan iba subiendo para advertir que “la gran guerra del pueblo soviético contra los fascistas invasores ha empezado, nuestra causa es justa y el enemigo será destruido”.

Apenas un minuto y 25 segundos de un mensaje que terminó con una frase perentoria: “La victoria será nuestra”.

El periódico El Tiempo daría cuenta de la avanzada de las tropas nazis hacia Moldavia, Bielorrusia y Ucrania y contaba un día después “que con la justificación de defender la civilización occidental de la amenaza bolchevique y sin declaración de guerra, Alemania invadió la Unión Soviética la madrugada del 22 de junio”.

Muy joven Levitan había sido rechazado en el Instituto de Teatro y en enero de 1934 fue escogido por Stalin como su locutor oficial y fue así como durante la Segunda Guerra Mundial leyó más de 2 mil boletines acerca de los avances del Ejército Rojo y su lucha para expulsar a los nazis y fue durante 50 años la voz oficial del régimen.

Con un tono emotivo y los ojos llenos de lágrimas “La voz de la guerra” contó el 8 de mayo de 1945 los detalles de la rendición de Alemania y el inicio de la ocupación de la parte oriental de Berlín.

Yury Levitan anunciando la toma de Berlín por el Ejército Rojo

El recuerdo de este joven provinciano que tuvo que cambiar su acento para hablar en la radio moscovita, está vivo en los viejos estudios y en el radioteatro de Radio Moscú, ubicados muy cerca de la Plaza Roja.

Los separa una calle muy corta por la que Levitan tuvo que transitar trabajosamente esa mañana de junio del 41 en medio de una multitud exaltada que esperaba noticias de la invasión alemana.

Los viejos estudios están ubicados en medio de una decena de edificios que fueron corridos, algunos incluso con sus habitantes adentro y durante una sola noche, para ensanchar algunas calles de la capital.

Arrumes de cajas, viejos artefactos tirados, telégrafos y teletipos en clave Morse quedan en el lugar como vestigio del poderoso sistema soviético de comunicaciones.

-“Pueden grabar, pero no le saquen en redes porque me sancionan”, les dijo el encargado de la radio a un equipo de RCN Radio que visitó el lugar con ocasión del pasado Mundial de Fútbol.

Un documental que ruedan continuamente en la prestigiosa galería Tetryakov de Moscú, testimonia la importancia de Levitan durante la época stalinista.

El ingeniero de RCN Radio Francisco Javier Castro, quien visitó ese lugar, relata que una chica de nacionalidad armenia que miraba concentrada las imágenes le dijo “que no hay nadie en Rusia que no reconozca esa voz”.

Tras su muerte en el año de 1983 The New York Times lo recordaría como el locutor “de un sonoro y característico sonido”.

La historia del líder de opinión de toda una generación, el archienemigo mediático de Adolfo Hitler quien pagaba por su cabeza 250 mil marcos alemanes y el hombre que hizo famosa esa frase que retumba cuando se recuerda el horror de la guerra: “Atención, habla Moscú”.

Fuente

Encuentre más contenidos

Fin del contenido