La primera semana del Tour de France nos ha dejado lecciones claras del comportamiento individual y colectivo de los 22 equipos, donde los grandes damnificados han sido dos líderes parciales: El Suizo Fabián Cancellara y el día jueves, Tony Martin, este último alemán de enormes condiciones.

 

Ambos, por accidentes desgraciados se fueron de la competencia más importante del mundo cuando soñaban con llegar de amarillo en París el día 26 de julio.

 

Y justamente en el último incidente donde Martin sufrió rotura de clavícula, cayeron como fichas de dominó, Nairo, Nibali, Froome, tres de los candidatos al título. Nada está exento en una prueba donde todavía se transitan carreteras nacionales estrechas y con trampas hechas a la medida del Tour: vientos de costado, pavés que son carreteras hechas con bloques de ladrillo o cemento, desorden de los coches que auxilian, motos en gran cantidad que quieren ser mas protagonistas que los ciclistas y por supuesto, lo peor la lucha contra la naturaleza: lluvia, mas viento y un sol inclemente.

En una de esas trampas, cuando luchaban con vientos de 50 kilómetros, el equipo de Nairo, Movistar se descuido y perdió dos minutos, que son hoy el gran reto frente a un africano, nacido en Kenya que se naturalizó Ingles y que ya gano el Tour, Chris Froome.

Pero fuera de ese reto, Nairo todavía tendrá que restarle segundos y minutos a los otros favoritos como Nibali, Valverde su compañero, Contador, si es que aspira a ganar en su terreno, la pavorosa montaña de Los Pirineos la entrante semana y Los Alpes, en la última.

No será un camino sencillo, ni tan limpio como se imaginan muchos optimistas. Tampoco es imposible, pero para ello, visto lo que ha pasado, se va a necesitar sus innatas condiciones, su gran equipo y una gran dosis de suerte. El ciclismo del 2015 la necesita, no lo duden.

Veremos que pasara desde el final de la primera semana este domingo 12,en la Contra Reloj por equipos y que diferencias se pueden cuajar. Quedaran las dos semanas más importantes de la corta carrera de Nairo. En ellas podrá validar su subtitulo del 2013 o llegar a un primer lugar que se ve incomodo, pero con todos los argumentos para discutirlo. Ganarle a Froome, salvo imponderables, se nos antoja un hecho palpable, pero es que no sólo será Chris, también Vincenzo, Alberto, Alejandro y por supuesto Rigoberto Urán, compatriota pero alistado en otra de las grandes escuadras, la del Etixx belga.
Urán puede ser una piedra en el zapato de todos, aunque no es el escalador que nos muestran las estadísticas totalmente favorables a Nairo, Alberto y Nibali.