Juan Carlos Iragorri / Foto RCN Radio

Por: Juan Carlos Iragorri La elección de hoy en Estados Unidos se puede definir en Florida.  Los 29 delegados que este estado del sur tiene en el Colegio Electoral son a esta hora lo más apetecido por la candidata demócrata Hillary Clinton y el aspirante republicano Donald Trump, que según las encuestas van muy parejos, aunque ella parece aventajarlo por un 4%. La cosa de Florida hay que explicarla paso a paso porque no es fácil de entender. Los estadounidenses no votan de forma directa por cada candidato sino por los delegados al llamado Colegio Electoral. Este colegio es un cuerpo creado desde finales del siglo XVIII y sus miembros son los que escogen al presidente. En la actualidad el Colegio Electoral está integrado por 538 personas. https://youtu.be/c63TiukMqeY El número equivale al total nacional de los representantes a la Cámara (435), más el total de senadores (100), a todo lo cual se suman tres delegados de Washington D.C., la capital. Cada uno de los 50 estados posee un número de representantes en el Colegio Electoral. Los más importantes son California con 55, seguido por Texas con 38 y por Nueva York y Florida con 29 cada uno. Y ahí es donde está la clave. En una elección tan apretada como la de hoy, esos 29 constituyen un auténtico tesoro, máxime si se tiene en cuenta que la Florida es uno de los llamados Swing States (Estado columpio o Estado bisagra) porque no suele votar siempre al mismo partido político. En 2000 y en 2004, la Florida se decantó por el republicano George W. Bush (es célebre en 2000 el triunfo de Bush sobre Al Gore por 537 votos ciudadanos, mientras que en 2008 y 2012 le dio la victoria al demócrata Barack Obama. Eso explica por qué la Florida, y especialmente el centro del Estado (entre Daytona Beach en el oeste y Tampa en el este) ha sido el gran campo de batalla de Hillary Clinton y Donald Trump. Pero si hay que echarle ojo a la Florida tampoco hay que quitárselo a Virginia (con 13 electores), Ohio (con 18), Nevada (con 6) o Colorado (con 9). Los cinco han votado por el candidato ganador de las elecciones en los últimos 16 años, algo que no es de poca monta. El caso de Nevada es aún más impresionante: ha votado por el candidato ganador desde 1992. Es decir, no ha fallado desde Bill Clinton, pasando por las dos presidencias de George W. Bush y las dos de Obama. ¿Y si llega a haber hoy un empate en el Colegio Electoral? Sería extrañísimo. Semejante escenario solo se ha producido en dos ocasiones y la salida prevista en la Constitución es que la Cámara de Representantes, ahora de mayoría republicana, define quién gobierna. Pero esa es