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"Manuscritos de Semana Santa"
"Manuscritos de Semana Santa"
AFP

Esta tarde luminosa de Semana Santa tuve la oportunidad de ingresar al vetusto, misterioso y recóndito monasterio de Santo Ecce Homo, una reliquia arquitectónica de la Iglesia católica enclavada en la cordillera oriental de los Andes, en las dulces tierras de Boyacá. De repente, apartándome de los otros peregrinos y turistas que también lo visitaban, ingresé subrepticiamente a una gran habitación oculta para los visitantes, cuya puerta herrumbrosa empujé con fuerza sin ser visto por nadie. Allí me encontré con uno de los mayores tesoros literarios y librescos que hubiera visto nunca, dispuestos de manera desordenada en anaqueles de madera carcomidos por el tiempo, y en ellos una colección de centenares de libros incunables escritos en griego, latín y español, entre otras lenguas. Quedé estupefacto, y de manera compulsiva comencé a indagar por el contenido de los volúmenes. No faltaron ediciones originales en varias lenguas de la “Biblia”, la “Eneida”, el “Quijote” y el “Lazarillo de Tormes”, lo mismo que diccionarios como los de Nebrija, el de Autoridades, de María Moliner y uno de griego-latín.

Cuando no sabía ni cuánto tiempo había pasado, me puse a ver impulsivamente un pesado volumen de un libro amarillento a punto de despedazarse que había llamado mi atención y cuya lengua en que estaba escrito no entendía ni sabía cuál era. Pasé con arrebato una página tras otra y de pronto se deslizaron al piso unos pergaminos que contenían unos manuscritos de caligrafía impecable, que estaban anudados con un cordel de cuero. El texto estaba escrito en un indescifrable y peculiar latín vulgar, por lo que sólo me atreví a traducir al español el título: “Manuscritos de Semana Santa”. Al parecer, fueron escritos por un tal Santo Juaco de la Cruz. Comencé a leerlos con fruición, sin importarme nada más.

“Manuscritos de Semana Santa”

“17 Et ferens crucem, venit versus locum, qui vocatur Calvariae, hebraice Golgotha. 18 Ibi eum cum duobus aliis crucifixerunt hinc et hinc medium Iesum. 19 Pilatus titulum habuit et posuit super crucem. Scriptum est: ‘Jesus Nazarenus, Rex Judaeorum’. 20 Hunc ergo titulum multi legerunt Iudaeorum, quia prope civitatem erat locus ubi crucifixus est Iesus. Et erat scriptum hebraice, græce et græce. 21 Dicebant ergo Pilato pontifices Iudaeorum:

-Noli scribere: ‘Rex Iudaeorum’, sed dixit: ‘Rex sum Judaeorum’.

22 -Respondit Pilatus: ‘Quod scripsi, scriptum est’.

23 Milites, cum crucifigeretur Iesum, colligentes vestimenta eius, fecerunt quattuor partes, unicuique militi et tunicam. Tunica commissuras non habebat, tota ab imo ad summum texta erat. 24 Dixerunt ergo ad invicem:

-‘Let's not break it. Potius tamen sortiti sumus, ut cujus futurum sit’, ut impleatur Scriptura, cum dicit:

‘Distribuerunt vestimenta mea
et tunicam meam miserunt sortem.
Feceruntque ita’.

25 Stabant juxta crucem Jesu mater ejus, et soror matris ejus, Maria Cleopa, et Maria Magdalene. 26 Jesus videns matrem suam et discipulum, quem diligebat stantem, dixit matri :

-‘Mulier, hic est filius tuus’.

27 Deinde dicit discipulo:

-‘Ecce mater tua’.

Et ex tunc accepit eam discipulus in domum suam.

28 Sciens autem Jesus quia omnia consummata sunt, ut consummaretur Scriptura, dixit:

-‘Sitio’.

29 Vtrum erat vitreum plenum aceti ibi. spongiae autem hyssopi arundinis ex aceto madens, ori suo tenuerunt. 30 Iesus, cum gustasset acetum, dixit:

-‘Omnia consummata sunt’.

Et inclinato capite emisit spiritum”.

Amén.
 

Fuente

Sistema Integrado de Información

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