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Todo lo que necesitan nuestros niños es una oportunidad, una ventana que se abra para dejar correr su imaginación y su talento.

En este mundo tan cargado de odios y dolores es refrescante poder hablar de niños y no porque alguien los agrede, como tristemente debemos registrar todos los días, sino de niños que crean, sueñan, juegan, aprenden y llegan lejos, como debería pasar con todos.

Mauricio Camacho tiene 11 años y estuvimos conversando con él en una muy especial entrevista en RCN Radio. Ese día estaba cargado de miedo, no por el micrófono sino porque tenía que ponerse la vacuna de la fiebre amarilla para poder viajar a Tailandia. El pinchazo lo tenía aterrado pero el viaje, entusiasmado porque es toda una aventura por delante a la que llegó de la mano de un proyecto de robótica. Esta historia muestra que todo lo que necesitan nuestros niños es una oportunidad, una ventana que se abra para dejar correr su imaginación y su talento.

Mauricio, y sus compañeras de colegio Gabriela (de 11 años) y Allison (de 7), ganaron el concurso de robótica en el país y por eso se van al otro lado del mundo para contar su historia y participar con niños de lugares que no se imaginan que existen pero que son como ellos: personitas con ganas de conquistar el mundo. Llegar a Tailandia es un salto grande para estos chicos que salen de una vereda de Cachipay, en Cundinamarca. El motivo: el concurso mundial de robótica.

Pocos podrían imaginar que desde una escuela rural se pueda hacer ciencia, y de la buena, pero este equipo de robótica es la prueba de que todo es posible. Ellos crearon un robot que puede detectar colores y con esa sensibilidad puede ayudar a recoger frutas. Crearon algo que impacta en su entorno, en su vida cotidiana, en su realidad. Aprendieron de lo que ven porque sin saberlo estos niños que vienen de un entorno rural están todo el tiempo usando principios básicos de la ciencia y, cuando descubrieron eso, el mundo se abrió para sus mentes.

Todos los niños pueden aprender, crear, perseguir estrellas y ser superhéroes, si los adultos los protegemos y les permitimos tener entornos adecuados, proyectos que los reten, maestros que los guíen y adultos que no frustren ni frenen sus sueños. La obligación que tenemos es generar esos escenarios en los cuales ellos puedan desarrollar todo lo que tienen y crezcan sabiendo que no tienen límites.

A estos niños de Cachipay los empujaron profesionales de la Fundación Visión 2020 Colombia. Luis Reinoso, el entrenador del equipo de robótica contó en RCN Radio con emoción inocultable en la voz que han podido ayudar a los niños con el apoyo de estudiantes de la Universidad Javeriana y nos relató cómo se dieron cuenta de que los niños eran buenos en matemáticas, en pensamiento crítico y hasta sabían de diseño sin haberlo estudiado.

El debate que hoy nos ocupa sobre la educación debe venir desde lo básico, desde las aulas de las escuelas en los rincones más apartados para que tengamos muchos niños como Mauricio, Gabriela y Allison. Que tengan maestros, herramientas, instalaciones, laboratorios, computadores y respaldo de un país que debe aprender a cuidar lo más valioso que tiene. Se vale soñar y a los periodistas nos corresponde contar más historias como esta. Por eso repetimos una y otra vez en RCN Radio que pasan otras cosas y a veces, tanta oscuridad no nos deja verlas.

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RCN Radio

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