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El video de Petro era para desviar debate del fiscal, pero se requiere conocer lo que hay detrás sin perder de vista el caso Odebrecht.

Dicen que la mejor defensa es el ataque y eso fue lo que pasó en el debate en el Congreso al fiscal Néstor Humberto Martínez. Como buen político que es sacó a relucir su oratoria, el tono sarcástico, los señalamientos a los citantes y el argumento de la conspiración que usan todos los que se quieren defender cuando les están haciendo cuestionamientos. Pero el ataque más contundente vino de la senadora Paloma Valencia con un video en el que aparece Gustavo Petro recibiendo fajos de billetes en una escena grotesca.

Es claro que con la publicación del video se buscaba desviar un debate que no podemos perder de vista porque las grabaciones de Jorge Pizano pusieron en evidencia que el fiscal sabía desde hace tiempo sobre los delitos que se venían cometiendo en el caso Odebrecht y no los denunció. Sin embargo, no podemos decir que para no perder el foco no se hable del video de Petro como pretenden sus seguidores.

Con perdón de los petristas, es bueno que sepamos toda la historia detrás de ese video que genera interrogantes por lo que aparece en pantalla y por lo que oculta. Hay más preguntas que respuestas en este caso: ¿Quién entregó ese video a la senadora? ¿Quién lo grabó y por qué lo guardaron hasta ahora? ¿De dónde venía la plata? ¿Para qué era? ¿Quién miente? ¿Petro, Simón Vélez, la hija de Juan Carlos Montes? Me pregunto también si un político tan curtido y hábil como Gustavo Petro se inventaría una historia que podría ser fácilmente desmentida como es la de atribuir a Simón Vélez el origen del dinero.

Recibir grandes sumas en efectivo es una imagen que suele estar ligada a lo que se quiere ocultar para no dejar registro de las transacciones. Esa escena nos conecta con episodios oscuros de nuestra historia. Sin embargo, también es cierto que recibir un dinero en sí mismo no constituye delito y no sabemos en qué condición se recibió, si fue reportado debidamente en caso de que fuera dinero para una campaña o de dónde venía y si implicaba un compromiso. No es delito en sí mismo pero genera dudas. El senador Gustavo Petro ha respondido y ha dado sus explicaciones pero falta todavía claridad ante las versiones que han venido surgiendo.

Por otra parte, vienen las preguntas sobre lo que viene. ¿Puede la Fiscalía de Néstor Humberto Martínez garantizar una investigación transparente si se trata de un video que hace daño a uno de los citantes al debate? ¿Sabía el fiscal de la existencia de ese video? ¿Hay otros videos como se dice por ahí? ¿Se necesitará otro fiscal ad hoc para este caso?

Esperamos explicaciones del video pero eso no puede ser una cortina de humo para tapar un escándalo de marca mayor. Hay que seguir preguntando, indagando por lo de Odebrecht, por el papel del entonces abogado Néstor Humberto Martínez, por el arreglo por las buenas al que llegaron el grupo Aval y Odebrecht cuando se supo de los contratos turbios. Todo eso merece claridad y justicia. Como se necesita también una investigación transparente de la muerte de Alejandro Pizano y las denuncias de su padre que no encontraron eco sino después de su muerte.

Y el debate político: un video grotesco que puede ser delito o no, es un golpe muy fuerte  para un líder que, como Gustavo Petro, tiene una larga historia de denuncias contra la corrupción. Para sus contendores políticos una ventaja que sabrán aprovechar al máximo.

Lo que se esperaría en este caso, como en todos, es respeto por el debido proceso y garantías pero eso depende de quien vaya a llevar la investigación. A los medios de comunicación nos corresponde tener menos pasión y más periodismo, más investigación y aplicar la duda ante todas las versiones. La galería nos pide ser jueces para condenar o absolver pero nuestra tarea es preguntar, averiguar, buscar, ayudar a descubrir aquello que se quiere mantener oculto no importa cuál sea la orilla. Ojalá sepamos mantener el norte cuando la corrupción comienza a mostrar los tentáculos que han tocado las más altas esferas del poder. El país nos necesita vigilantes y rigurosos.

Fuente

RCN Radio

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