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En Riosucio, Chocó, los niños sobreviven entre la violencia y el fútbol


Por: Nathaly Ramírez Vargas.

En Riosucio, Chocó, sus habitantes y autoridades se encuentran en alerta por los altos índices de violencia y presencia de grupos delincuenciales en la zona.

Sus pobladores prefieren no hablar en los micrófonos sobre lo que ocurre en este municipio del Urabá Chocoano. Sin embargo destacan que en la región están presentes todas las organizaciones delincuenciales: bacrim, paramilitares, Farc, pandillas, entre otros; además reconocen que el narcotráfico y el contrabando les hace mucho daño.

Isaac Rivas es el alcalde encargado del municipio y aseguró que el 90% de sus 28.600 habitantes es víctima del conflicto armado y que el temor más grande de sus pobladores es el enfrentamiento entre estos grupos.

Rivas también denunció una difícil situación en los cinco barrios que hay en la zona.

"Allí los jóvenes se están tomando los barrios, muchos de ellos no tienen papás -producto del conflicto- entonces lo que está pasando es que se están armando, y como pandillas se enfrentan entre ellos".

La preocupación de los gobernantes y habitantes se mezcla con la inocencia de los niños, ellos también hablan de las pandillas, dicen que ven los enfrentamientos seguidos entre los jóvenes, sin embargo, para ellos en ocasiones parece un juego.

"Los muchachos se agarran a machete y cuchillo, lo hacen en frente de todos, nosotros a veces nos vamos para nuestras casas pero en ocasiones nos quedamos haciendo barra".

Estos niños de menos de 12 años de edad caminan por las calles de Riosucio buscando un balón de no más de $10 mil que alguien les regaló, mientras caminan señalan a jóvenes que están parados en las esquinas y manifiestan "esos que están ahí son pandilleros".

"Uno ya los conoce por la forma como hablan, tienen tatuajes en las patillas, también andan con el machete o el cuchillo, la forma como se visten y como hablan es para tener en cuenta". expresan los niños.

Los menores afirman que no pueden denunciar con una tranquilidad por qué si hablan "los pican con machete".

Por su parte las autoridades aseguran que estas disputas entre pandillas obedecen a la búsqueda de control del municipio por parte de grupos ilegales, aunque según lo menores el motivo es por el "odio de sus corazones”.

"Ellos no pelean por plata ni nada de esas cosas, se pelean porque se dicen cosas entre ellos, se pelean porque sí, se tienen rabia" indicó uno de los niños.

Reconocen que las peleas son entre los jóvenes de los seis barrios que tiene el municipio: Maquent, Centro, Benjamín, Escolar, Paraíso y Villa Rufina.

Vivir en medio de este conflicto los ha hecho reflexionar, aseguran que los 'pandilleros' corren el riesgo de morir muy jóvenes, ellos mientras caminan descalzos expresan que tienen otros proyectos para sus vidas.

"Yo quiero ser futbolista para ir a la Copa América, mi intención es velar por mi mamá y mis hermanos".

Estos niños, quienes de manera directa han sido víctimas del conflicto del país, dicen que sueñan con un mundo diferente, ellos hablan de paz, "nosotros no queremos más violencia, soñamos con la paz".

Asimismo dicen que quieren vivir tranquilos en su municipio, su preocupación por el momento es estudiar y ver si cuando van a jugar en el parque lleno de barro y tierra, está ocupado o no.