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Atravesando las calles de Bogotá, fue trasladado hasta el municipio de Tocancipá el avión más grande que han tenido las fuerzas militares. La aeronave, cuyo peso se estima en 30 toneladas, ahora hará parte de un museo construido por la Fuerza Aérea, en el centro del país.

Para su último movimiento, el Hércules C-130 no tuvo que utilizar ninguna de sus cuatro turbinas de hélices ubicadas a lo largo de los 40 metros que miden de punta a punta sus alas. El avión más grande que ha sido volado por pilotos colombianos, fue remolcado por una tractomula que a su lado se veía como un pequeño vehículo. El capitán de la Fuerza Aérea, Yesid Peña, asegura que este hecho no tiene precedentes.

"Esta es la primera vez que es transportado un avión de este tamaño y volumen por las calles de Bogotá", señaló el oficial.

Y el traslado de la aeronave con capacidad para transportar a 100 hombres con sus equipos completos, se hizo en medio de la madrugada, por las calles de la capital de la República. "De hecho los protocolos de la Policía dicen que para este tipo de traslados se debe hacer con el menor impacto posible para el tráfico de Bogotá y los municipios de Cundinamarca", explicó.

La aeronave, que sin ser encendida salió desde el aeropuerto de Catam, con sus 30 metros de largo y sus 11 de alto, parecía que en su fuselaje tenía marcada la historia de sus más de mil misiones cumplidas desde 1968 cuando llegó a Colombia.

"Ha sido utilizada en misiones de transporte de personal, de carga, en la atención de emergencias, desastres y situaciones en donde se ha desempeñado con el mejor desempeño", puntualizó el capitán Peña.

El avión más grande que ha tenido Colombia, ahora en un museo, seguirá volando pero en la imaginación de quienes escuchen las historias de las que fue protagonista.

Para volar un C-130 se necesitaba de seis personas, para atravesar las calles de Bogotá durante la madrugada, participaron 17 uniformados. El Hércules ahora formará parte del Museo Aeroespacial de la Fuerza Aérea en donde sus asistentes tendrán la posibilidad de recrear la historia de las operaciones en los aires colombianos.