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Con Acuerdo de Justicia Transicional, inicia la recta final hacia la paz

(De izq. a der.) Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos; de Cuba, Raúl Castro; y el máximo jefe de las Farc, alias Timochenko / Foto AFP





El presidente Juan Manuel Santos anunció desde La Habana, Cuba, que a más tardar en 6 meses debe firmarse el acuerdo de paz con las Farc y que después de esto la guerrilla tendrá 2 meses para dejar las armas.

"El jefe del secretariado de las Farc (alias Timochenko) y yo hemos acordado que a más tardar en 6 meses debe concluir esta negociación y firmarse el acuerdo final", aseguró Santos.

El Presidente reconoció que "no va a ser una tarea fácil porque aún faltan puntos difíciles por acordar", pero reiteró que esa fue la instrucción que se le dio a las dos delegaciones: "que terminen el acuerdo lo más pronto posible", señaló.

Al inicio de su intervención, el Presidente manifestó: "he venido a anunciarles a mis compatriotas, a los colombianos, al mundo entero, pero en especial a las víctimas, que hemos logrado un acuerdo sobre las bases de un sistema de justicia que me permite decir con convicción que vamos a lograr el máximo de justicia posible para las víctimas", manifestó.

El Presidente resaltó la creación de una jurisdicción especial para la paz que va a garantizar que los crímenes cometidos en medio del conflicto armado "no quedarán en la impunidad". Además precisó que se hará como corresponde en el marco de la constitución y las leyes colombianas.

La Jurisdicción Especial para la Paz, contará con Salas de Justicia y con un Tribunal para la Paz, integrados por magistrados colombianos y una participación minoritaria de extranjeros que cumplan los más altos requisitos.

Según Juan Manuel Santos, este acuerdo sobre el tema de justicia transicional "demuestra la madurez que ha alcanzado este proceso".

"Quiero reconocer y valorar el paso que hoy han dado las Farc; somos adversarios, estamos en orillas diferentes pero hoy avanzamos en una misma dirección, la más noble que puede tener cualquier sociedad que es la de la paz", expresó.

Santos recordó que esta es la oportunidad de acabar con una guerra de 60 años, la más larga y única del continente. "Un acuerdo que debe sentar las bases de una paz que verdaderamente sea estable y duradera", dijo el mandatario.

Además dijo que estos acuerdos serán refrendados por los colombianos y agregó que la condición "fundamental" del proceso "es que tenemos que romper de una vez por todas y para siempre cualquier vínculo entre política y armas".

Santos explicó también que con lo firmado hoy se crea un antecedente ante la comunidad internacional para otros procesos de paz.

"Estamos sentando un precedente ante la comunidad internacional, que puede dar esperanza para otros conflictos armados en el planeta y nos acercamos a la paz, una paz que no será fácil, pero que nos permitirá por fin crecer y prosperar sin el lastre pesado de la guerra", dijo.

El Presidente afirmó que con una Colombia en paz seremos una potencia turística. "Hoy damos un paso enorme hacia esa Colombia y los invito a unirnos y no a dividirnos", dijo.

Además señaló que "una Colombia en paz nos permitirá avanzar más rápidamente hacia la equidad; una Colombia en paz hará más fácil que nos convirtamos en la nación más educada de América Latina".

"Nos falta culminar los últimos puntos en los que la discusión está avanzando, pero la conclusión es una sola, la paz es posible y está más cerca que nunca", expresó.

Este acuerdo entre el Gobierno y las Farc, encabezado por el propio presidente Juan Manuel Santos y el máximo jefe de las Farc, alias Timochenko, se convierte en un hecho histórico y trascendental para el avance del proceso de paz que se adelanta desde el 2012.

Este es el acuerdo de 10 puntos entre Gobierno y Farc:

1. El Gobierno de la República de Colombia y las FARC-EP reafirman su compromiso con los acuerdos logrados hasta la fecha: “Hacia un Nuevo Campo Colombiano: Reforma Rural Integral”, “Participación política: Apertura democrática para construir la paz” y “Solución al Problema de las Drogas Ilícitas”.

2. A la vez, reafirman su compromiso con una fórmula de justicia que satisfaga los derechos de las víctimas y contribuya a la construcción de una paz estable y duradera. Con ese propósito estamos construyendo un Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición. En ese marco hemos acordado que se creará una Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición y hemos logrado acuerdos importantes en materia de reparación de las víctimas.

3. En cuanto al componente de justicia, hemos acordado crear una Jurisdicción Especial para la Paz, que contará con Salas de Justicia y con un Tribunal para la Paz. Las Salas y el Tribunal estarán integrados principalmente por magistrados colombianos, y contarán con una participación minoritaria de extranjeros que cumplan los más altos requisitos. La función esencial de las Salas y del Tribunal para la Paz es acabar con la impunidad, obtener verdad, contribuir a la reparación de las víctimas y juzgar e imponer sanciones a los responsables de los graves delitos cometidos durante el conflicto armado, particularmente los más graves y representativos, garantizando la no repetición.

4. El componente de justicia prevé que a la terminación de las hostilidades, de acuerdo con el DIH, el Estado colombiano otorgará la amnistía más amplia posible por delitos políticos y conexos. Una ley de amnistía precisará el alcance de la conexidad. En todo caso no serán objeto de amnistía o indulto las conductas tipificadas en la legislación nacional que se correspondan con los delitos de lesa humanidad, el genocidio y los graves crímenes de guerra, entre otros delitos graves como la toma de rehenes u otra privación grave de la libertad, la tortura, el desplazamiento forzado, la desaparición forzada, las ejecuciones extrajudiciales y la violencia sexual. Estos delitos serán objeto de investigación y juzgamiento por parte de la Jurisdicción Especial para la Paz.

5. La Jurisdicción Especial para la Paz tendrá competencia respecto de todos los que de manera directa o indirecta hayan participado en el conflicto armado interno, incluyendo a las FARC-EP y a los agentes del Estado, por los delitos cometidos en el contexto y en razón del conflicto, en especial respecto de los casos más graves y representativos.

6. La Jurisdicción Especial para la Paz contempla dos tipos de procedimientos: uno para quienes reconocen verdad y responsabilidad, y otro para quienes no lo hacen o lo hacen tardíamente. A los primeros se les impondrá una sentencia, fundada en las conductas reconocidas después de haber sido contrastadas las investigaciones de la Fiscalía General de la Nación, las sanciones impuestas por otros órganos del Estado, las sentencias judiciales existentes, así como la información que provean las organizaciones de víctimas y de derechos humanos. Los segundos enfrentarán un juicio contradictorio ante el Tribunal.

7. Las sanciones que imponga el Tribunal tendrán como finalidad esencial satisfacer los derechos de las víctimas y consolidar la paz y deberán tener la mayor función restaurativa y reparadora del daño causado. Para todos aquellos que reconozcan responsabilidades por los delitos competencia del Sistema, la sanción tendrá un componente de restricción de libertades y derechos que garantice el cumplimiento de las funciones reparadoras y restauradoras de las mismas mediante la realización de trabajos, obras y actividades y en general la satisfacción de los derechos de las víctimas. Las sanciones para quienes reconozcan delitos muy graves tendrán un mínimo de duración de cumplimiento de 5 años y un máximo de 8 de restricción efectiva de la libertad, en condiciones especiales. Las personas que hagan dicho reconocimiento de manera tardía ante el Tribunal serán sancionadas con pena de prisión de 5 a 8 años, en condiciones ordinarias. Para tener derecho a la pena alternativa, se requerirá que el beneficiario se comprometa a contribuir con su resocialización a través del trabajo, capacitación o estudio durante el tiempo que permanezca privado de la libertad. Las personas que se nieguen a reconocer su responsabilidad por tales delitos y resulten culpables serán condenadas a pena de prisión hasta de 20 años, en condiciones ordinarias.

8. Para acceder a cualquier tratamiento especial dentro de la Jurisdicción Especial para la Paz es necesario aportar verdad plena, reparar a las víctimas y garantizar la no repetición.

9. En el caso de las FARC-EP, la participación en el sistema integral estará sujeta a la dejación de armas, que deberá comenzar a más tardar a los 60 días luego de la firma del Acuerdo Final.

10. La transformación de las FARC-EP en un movimiento político legal es un objetivo compartido, que contará con todo el apoyo del Gobierno en los términos que se acuerden.