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Hablar sobre violencia contra las mujeres es cada vez más común, y no necesariamente porque pase mucho más que antes, sino porque ahora las mujeres se han llenado de fortaleza para denunciar lo que hace algunos años era impensable.

Situaciones de acoso en diferentes escenarios, violaciones, gritos y humillaciones, dejan efectos no solo en lo físico sino en lo psicológico, hechos que requieren tomar medidas urgentes para reducir su frecuencia y evitar maltratos que pueden llegar a convertirse en feminicidios.

Factores como la educación de hombres y mujeres son determinantes a la hora de pensar en generaciones futuras con una reducción importante de violencia de género, y es por esto que en Estados Unidos existe La Academia, un espacio, que aunque es sólo para mujeres, cuenta con un método particular, impartido por Kasia Urbaniak y Rubén Flores, que le ha permitido a cientos de ellas encontrar un espacio de aprendizaje para luchar contra el desequilibrio de género.

Respuestas astutas e ingeniosas a preguntas machistas le han dado un giro inesperado a situaciones en las que las mujeres se encuentran con diferencias de poder, y es que de esto se trata, de tener herramientas que les permitan sentirse poderosas, con las capacidades y cualidades necesarias para hacer lo que se propongan, un momento para hacer las cosas para ellas y por ellas.

Aunque el acceso a los diferentes talleres no ha sido una de sus ventajas por los costos que se generan, desde La Academia, se está trabajando por ofrecer otros espacios de menor costo al que todas las mujeres puedan ingresar, teniendo en cuenta, que esta es una forma de empoderamiento femenino que seguramente ayudará a reducir el desequilibrio de género.

Sala Internacional, el espacio de conversación con las curiosidades del mundo, todos los sábados de 5 a 6 am con repetición a las 11 am.