Algunos sectores políticos consideraron que este incidente empañó la jornada.

Tras la problemática por la falta de tarjetones para las consultas interpartidistas en alguna regiones del país, el Gobierno y la Registraduría se señalaron de ser responsables por esta situación que, para algunos sectores políticos, empañó la jornada electoral.

El ministro del Interior, Guillermo Rivera, reafirmó que el problema con los tarjetones de las consultas interpartidistas no fue responsabilidad del gobierno sino de una mala redistribución de estos elementos, por parte de la Registraduría.

Según Rivera, "estaban previstas 16 millones de tarjetas electorales, por lo que no puede decirse que el agotamiento de las tarjetas es responsabilidad del Gobierno, ya que financió a la Registraduría para que se imprimieran 15 millones de tarjetones, entonces sobraron tarjetones, y por eso fue un problema de redistribución".

Señaló que valoran el trabajo hecho por el registrador, pero insistió en que el Gobierno no es responsable de que se agotaran las tarjetas electorales.

Dijo que el Gobierno ha demostrado un talante democrático y garantista, "no se puede decir que en la elecciones no hubo garantías".

Registrador

Por su parte,  el registrado del Estado Civil, Juan Carlos Galindo, defendió el proceder del organismo ante la falta de tarjetones para las consultas interpartidistas.

Galindo explicó que ante la falta de tarjetones se optó por un plan para superar la situación recurriendo afotocopiar las tarjetas electorales y así garantizar que los ciudadanos pudieran ejercer su derecho al voto.

"Hubo un faltante que se superó con las tarjetas de otros puestos y con fotocopias, eso estaba previsto y estuvo en regla con lo que convenimos con los partidos", aseguró el registrador

Afirmó además que el proceso salió como estaba organizado. "El material electoral llegó a los puestos de votación, las tarjetas para Senado y Cámara estuvieron en los puestos, sin embargo, hubo esta problemática".

Recalcó que la falta de recursos fue la que no permitió que se imprimieran las 36 millones de tarjetas para las consultas.

"Hubiéramos querido evitar  al 100% esta problemática, porque hubiéramos tenido que disponer de 36 millones de tarjetas, una para cada una, es decir, 36 millones para las consultas y 36 más para Senado y 36 millones para Cámara. El tema fue de recursos", recalcó Juan Carlos Galindo.

Según Galindo, se necesitaban $30.000 millones y el Gobierno solo giró cerca de $27.000 millones 

Por su parte, tanto la Fiscalía como la Procuraduría y la Contraloría General anunciaron que adelantarán investigaciones por este capítulo de la falta de tarjetones para la consultas interpartidistas.

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