El caricaturista Vladimir Flórez (más conocido como Vladdo) habló con RCN Radio para compartir su columna de opinión en el periódico El Tiempo, en la que cuenta cómo -cuando era niño- sufrió toda clase de abusos físicos, emocionales y hasta psicológicos mientras se crió en la casa de sus padrinos en sus primeros años de vida y, luego, con su propia madre y padrastro.

Vladdo dijo, entre otras cosas, que "en su gran mayoría, si no es la totalidad, los casos de abusos a niños provienen de miembros de familias heterosexuales", en clara alusión a lo que él mismo vivió bajo el techo de sus dos primeras familias.

El caricaturista relató también que años después fue criado por sus tías-abuelas: dos hermanas que le dieron "educación, salud, ropa, comida y un techo". A pesar de que era una familia en la que no había ningún hombre, más que él, afirmó que fue el hogar ideal en el que pudo desarrollar y cumplir sus sueños.

A propósito del polémico referendo de la senadora Liberal Viviane Morales, que busca prohibir la adopción de niños por parte de familias 'no tradicionales' (parejas del mismos sexo y personas solteras), agregó que "es absurdo presumir que por el hecho de que un niño no llegue a una familia tradicional, no pueda tener una buena formación o un buen hogar".

De acuerdo con Vladdo, "las familias no se conforman por imposición sino por la manera en la que se relacionan sus miembros".

Por eso, afirma que este referendo excluye a unos grupos de la sociedad de adoptar cuando muchas de esas personas son perfectamente capaces y que la educación de los niños depende de los valores que se les inculquen y no de la condición de los padres.

"Los niños son como el agua, son transparentes y moldeables, se adaptan al recipiente en el que los pongan", dijo.

Sobre la relación con sus padres sostuvo que "nunca tuve una relación padre e hijo convencional; no sentía ni frío ni calor por él"

Respecto a su madre, señaló: "Por mi mamá sentía rencor, más o menos, hasta que terminé el bachillerato y le dije que deberíamos ser amigos porque ya como mamá no lo logró".

Finalmente Vladdo dice que irse a vivir con sus tías le cambió la vida y le dio una tercera oportunidad: "Por esto animo a las personas de la comunidad LGBTI a que hablen y defiendan su manera de ver la vida, y a los niños que tienen problemas familiares a que busquen con quién hablar; alguien con el que tengan confianza, pero busquen ayuda. Además, recuperarse no es fácil, pero uno aprende cosas muy valiosas de esas situaciones".