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El programa de bicicorredores del IDRD, que cuenta con más de mil bogotanos inscritos y con doscientas bicicletas, busca acortar los trayectos de los bogotanos en seis puntos de la ciudad. Sin embargo, aún falta un largo camino para que el distrito cuente con una red de bicicletas públicas.




 

 

Bogotá es la ciudad de América Latina que más ciclorrutas tiene, con casi 400 km en su totalidad, pero también es una de las más quedadas a la hora de tener bicicletas públicas.

 

 

Mientras que la red de bicicletas públicas de Amsterdam tiene más de treinta años y la de Copenhague tiene casi 20, en Bogotá la red oficial de bicicletas públicas no existe aún.

 

 

No obstante, en el distrito en abril de 2012 inició la instalación de los bicicorredores, una iniciativa del IDRD, que hasta el día de hoy es la aproximación más cercana que ha habido en Bogotá a una red de bicicletas públicas, con 105 mil usuarios registrados hasta el momento.

 

 

“Nosotros estamos preferiblemente en espacios recreoculturales, en los parques, las ciclorutas… Tenemos 200 bicicletas, seis bicicorrecores. (...) En este momento estamos un poco ajustados, deberíamos tener más bicicletas. Tenemos 105,000 personas registradas”, explicó Manuel Lancheros, coordinador y líder en esta iniciativa, a RCN La Radio.

 

 

El actual modelo de bicicorredores ofrecido por el IDRD, con un presupuesto anual de 1,910 millones de pesos anuales, no es capaz de mantener la demanda de una red de bicicletas públicas y está diseñado para otro objetivo: conectar puntos cortos, como la distancia entre la Carrera 11 y la Autopista, en el Parque del Virrey.

 

 

El pasado 27 de marzo, se adjudicó un contrato por medio del cual se creará el servicio de bicicletas públicas de Bogotá. En medio de un escándalo por presunta corrupción, en una licitación que había sido declarada desierta, el consorcio BiciBogotá, conformado por las empresas Cartagüeña de Aseo, operadora de las basuras en el Valle del Cauca, y Jiangsu Hompe Technology Co, una empresa china. Ninguna de las dos empresas ha tenido experiencia en redes de bicicletas públicas, lo cual genera mucha preocupación.

 

 

Ricardo Arango es un líder promotor del uso de la bicicleta y creador de la empresa Mejor En Bici. Arango le dijo a RCN La Radio que el esquema de los bicicorredores es positivo para la ciudad pero debe mejorarse en varios aspectos.

 

 

“Aplaudimos mucho al IDRD por liderar esa iniciativa. Está por mejorar que tengamos más corredores. (…) Bogotá está atrasada pero va por buen camino”, precisó.

 

 

Por su parte, Andrés Felipe Vergara, uno de los principales promotores del uso de la bicicleta en Bogotá dijo que la iniciativa es valiosa y busca generar conciencia de sostenibilidad dentro de los ciudadanos.

 

 

“Ha servido para que muchas personas cambien el chip. Muchas personas que llegan al centro hacen viajes internos en estas bicicletas… Cientos de personas se han dado cuenta que pueden utilizarlas”, aseguró Vergara.

 

 

RCN La Radio visitó varios de los bicicorredores y habló con algunos usuarios sobre su experiencia.

 

 

Según se pudo evidenciar, en horas pico el sistema tiene una amplia demanda y en ocasiones las bicicletas no dan abasto. Así también lo argumentaron varios usuarios.

 

 

Francisco Fernández, usuario de los bicicorredores, dijo que el sistema es muy seguro. “Además, hago ejercicio… Faltan más bicicletas”, señaló.

 

 

“Sugerencias no tengo porque es muy bueno” dijo Martín Rodríguez, otro frecuente afiliado de los bicicorredores.

 

 

Una pareja de estudiantes, señaló que el camino desde el TransMilenio en la autopista, a la altura del Parque del Virrey, hasta su lugar de residencia en la carrera séptima, es mucho más corto gracias al sistema.

 

 

El Distrito, debería fortalecer el actual esquema de bicicorredores creado hace tres años por el IDRD, antes de hacer incierto su futuro contratando un consorcio internacional sin experiencia por parte de la Secretaría de Movilidad, dado que el modelo actual parece tener contenta a la ciudadanía.

 

 

El actual esquema de bicicorredores ha contado con una corta inversión y cuenta aún con muy pocas bicicletas. Sin embargo, ha mostrado buenos resultados en materia de concientización de los peatones frente al uso de la bicicleta. Urge un plan de crecimiento para llevar esta experiencia a más zonas de la ciudad y el crecimiento en materia de bicicletas.

 

 

Toda opción que pueda ayudar a aliviar la movilidad bogotana es bienvenida, por lo cual la iniciativa de crear y fortalecer un sistema formal de bicicletas públicas debería ser una de las prioridades de la actual alcaldía.

 

 

Por: Juan Manuel Ruiz y Fernando Posada