Cargando contenido

Ahora en vivo

Ahora en vivo

Seleccione la señal de su ciudad

Víctimas del conflicto armado en Colombia.
Víctimas del conflicto armado en Colombia.
AFP

En un país como Colombia, el conflicto armado vivido por más de 50 años ha dejado miles de víctimas: familias que perdieron sus tierras, sus pertenencias, su arraigo, sus memorias y, lo más importante, a sus seres queridos. Para ellos, la verdad se hace necesaria y adquiere un significado especial. 

Según las cifras del posconflicto entregadas por la Fundación Statista, los grupos paramilitares dejaron al menos 97.000 víctimas; los grupos guerrilleros, 36.000 y otras 27.000 los grupos armados no identificados, además de más de 9.500 asesinados por agentes del Estado colombiano. 

También puede leerLa "Granja de la Paz", el proyecto para sacar a niños de los cultivos de coca en Cauca

¿Por qué los mataron? ¿Quién los mató? ¿Quién ordenó su muerte? Incluso, ¿Dónde quedaron sus restos? Estos son algunos de los interrogantes que se buscan resolver con este trabajo, que recopila casos emblemáticos y que muestra el dolor que hay detrás de años de búsqueda de una verdad que parece cada día más esquiva.

¿Quiénes y por qué mataron al periodista Guzmán Quintero?

Este recorrido tras los pasos de un esquivo e insuficiente "por qué" inició en la calle 17 con carrera 10, en la zona céntrica de Valledupar, lugar donde aun funciona el Hotel Los Cardones y en el que la noche del 16 de septiembre de 1999 asesinaron al periodista Guzmán Quintero Torres.

Audio

[AUDIO] Crónica: víctimas del conflicto colombiano exigen la verdad de lo que ocurrió en la guerra.

0:27 5:25

"Me había dicho 'no se vaya, yo termino aquí y nos tomamos unas frías'", dijo Édgar de la Hoz, compañero de trabajo de Guzmán. Recuerda que ese día el entonces Jefe de Redacción del periódico El Pilón los invitó a departir por el cumpleaños de un colega.

Mientras deja su mirada perdida en los recuerdos, De la Hoz habla de los detalles, los temas que trataron, las cervezas que tomaron y la llegada de un sicario quien, pistola en mano, disparó contra Guzmán.

Más en¿Cómo prevenir el reclutamiento de menores?

“Él estaba entre Óscar Martínez y yo y la pistola nos quedó a unos 30 centímetros. Y enseguida arremetió contra Guzmán, directamente contra él”, recordó. En medio de la confusión del momento, la noticia del atentado a Quintero se esparció de forma rápida.

Ana María Ferrer, periodista y ex directora del periódico El Pilón, recordó lo que pasó ese día: “Eran como las 10 de la noche cuando sonó el teléfono de mi casa y era mi compañero de trabajo Óscar Martínez, quien no podía hablar bien y lo único que decía era 'lo mataron… lo mataron'".

Mientras se preparaban para darle su último adiós, en la cabeza de muchos ya retumbaba la búsqueda de ‘¿quién y por qué?’. “Guzmán pisó unos cayos delicados, para nadie es un secreto la alianza que había en esa época entre el Estado a través del Ejército y los grupos paramilitares”, destacó Édgar de la Hoz. 

Guzmán Quintero, periodista asesinado en el Cesar hace 20 años
Familiares de Guzmán Quintero Torres piden se declare su muerte crimen de lesa humanidad.
Cortesía: Familiares

Y es que Guzmán, a finales de la época de los 90, ya hablaba de la relación del Ejército con los crecientes grupos paramilitares. Sus investigaciones contaban de relaciones turbias, en una región que empezaba a ser disputada entre la guerrilla y los llamados 'paras'. 

Con figuras como Rodrigo Tovar Pupo, que bajo las órdenes de 'Mancuso' llegaba a comandar el bloque norte de las autodefensas.

¿Quién y por qué?

Para nosotros es bien sabido que el crimen de mi hijo obedece al Ejército colombiano, es un crimen de Estado”, cuenta con la voz aun quebrada el padre de Guzmán Quintero.

Lea tambiénLos "Escuchaderos" de Medellín han atendido más de 1.700 personas en pandemia

Con lo dicho, queda claro que para los Quintero Torres la muerte de su hijo fue ordenada desde los altos mandos del mismísimo Ejército Nacional, teoría que es explicada por el abogado encargado de acompañarlos en la búsqueda de la verdad:

Hay que recordar que el Cesar fue uno de los departamentos más paramilitarizado en todas las esferas. Más aun en el ‘ocupamiento’ paramilitar de las instituciones”.

Otro caso de verdades a medias: Familiares de agentes del CTI asesinados por 'El Tigre' siguen sin saber qué pasó con sus restos.

Familiares de víctimas del conflicto colombiano.
Mujeres lloran durante una ceremonia en la que recibieron los restos de un familiar desaparecido durante el conflicto colombiano.
AFP

Este capítulo, rastreando el 'porqué' oculto tras la desaparición y asesinato de siete miembros del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía, inició en el corregimiento de Minguillo, en La Paz, a pocos minutos de la cabecera municipal de Codazzi, en el norte del Cesar.

Hasta ese lugar Israel Alberto Roca Martínez y seis compañeros más, agentes de ese mismo CTI, llegaron para hacer la identificación y levantamiento al cadáver de un vendedor de paletas, que había desaparecido desde octubre de 1999.

Así lo recordó Claudia Balsero, esposa de Roca Martínez y quien habló con RCN Radio sobre algunos detalles de ese "nefasto día".

De interésViolación de derechos a indígenas wayúu: ¿Qué se ha cumplido y qué no del fallo de la Corte?

“Mi esposo salió junto a dos compañeros más desde Valledupar hasta la hacienda La Holanda. Allá los esperaban cuatro miembros del CTI de Codazzi. Tenían información de que ahí estaba el cadáver de un vendedor de paletas desaparecido el año anterior”, dijo la mujer quien desde el exilio.

Con el riesgo claro, el equipo llegó hasta la zona para realizar su trabajo. Ellos y sus familiares desconocían que en ese momento se desataría el infierno.

Entrega de restos de víctimas del conflicto.
RCN Radio Medellín

“La última noticia que tuvimos de nuestros familiares fue una llamada en la que habrían informado que ya habían terminado el levantamiento y que regresaban a Codazzi”, explicó la desesperada mujer, quien aclaró que tiempo después, descubrieron que esa supuesta llamada, nunca existió.

Tras el paradero de sus familiares tocaron muchas puertas. Poco tiempo pasó para que supieran que los paramilitares que dominaban de manera sanguinaria el norte del Cesar estaban detrás de esas desapariciones. Esa información solo daba inicio de una búsqueda que ha durado muchos años.

Identificada la puerta, ahora había que entrar. Por esa razón viajaron a la zona rural del departamento de Córdoba, a encontrarse con un Carlos Castaño que inicialmente lo negó todo.

“Castaño se levantó de la mesa donde estábamos y realizó algunas llamadas. Cuando regresó, dijo que en el Cesar los comandantes de la zona se estaban manejando como rueda suelta, describió y aclaró que la orden no la dio él, si no Rodrigo Tovar Pupo, alias Jorge Cuarenta, como era conocido el jefe del bloque norte de las entonces Autodefensas Unidas de Colombia (AUC)".

También puede leerLos bosques de hace 66 millones de años y los actuales ¿Qué ha cambiado?

En este mismo punto entra el nombre de Jhon Jairo Esquivel, alias El Tigre, comandante que operaba bajo las ordenes de ‘Cuarenta’ y sobre quien recae la autoría de estas desapariciones y de masacres aterradoras como la de Santa Cecilia en Astrea, Cesar o la del Salado, en Bolívar.

En la Fiscalía, la búsqueda de los agentes era por demás lenta. Un año después de su desaparición recién encontraron el vehículo utilizado para hacer el levantamiento del vendedor de paletas.

Más de 20 años después de la desaparición de los agentes, hay muchas dudas. El dato que hasta ahora se presume de cierto, es que fueron asesinados por Jhon Jairo Esquivel, alias 'El Tigre', jefe de los llamados Paracos en Verdecia y Minguillo. 

Mientras tanto, la Fiscalía sigue en silencio. "No quisieron pronunciarse frente a este tema. Y la justicia, parece que le apostó al tiempo y al olvido porque de los muchachos no se supo nada", aseguró la mujer.

“El Tigre aceptó la autoría de estos hechos, pero nunca se supo por qué lo hizo, no dijo si la orden vino de alguien dentro de la misma Fiscalía de Valledupar o donde quedaron sus restos. Nunca se dijo una verdad completa". 

Fuente

Sistema Integrado de Información

Encuentre más contenidos

Fin del contenido.