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Un litro de glifosato rinde para asperjar la cuarta parte de una hectárea, especialmente en cultivos de arroz, papa, maíz y soya.

Colombia
En Colombia, las pulverizaciones aéreas de glifosato fueron prohibidas en 2015 por la Corte Constitucional
Imagen de uso libre- Pixabay

Un galón de glifosato de venta libre puede costar hasta 250 mil pesos. La aspersión del herbicida, que se puede comprar hasta por internet, cuesta desde 60 mil pesos cuando son pequeñas extensiones y hasta 2 millones de pesos, si se requiere de avionetas para aspejar desde el aire.

La aspersión aérea con glifosato está permitida en Colombia para el sector agrícola y para cultivos de uso lícito. Según el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), esta aspersión está permitida a una altura máxima de diez metros y la concentración del herbicida no puede exceder los tres litros por hectárea.

En Colombia, registradas y con licencia, existen 488 empresas de fumigación y algunas de estas, alrededor de 20, prestan el servicio aéreo de aspersión especialmente en departamentos como Tolima y Meta.

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Ricardo Gil es ingeniero agrónomo y actualmente es investigador para el registro de plaguicidas y fertilizantes en Colombia. Explica que actualmente el glifosato “se utiliza para preparación de siembras en cultivos de arroz, papa, maíz y frijol, para la renovación de praderas, volver a sembrar pastos en los potreros y ya en cultivos establecidos se utiliza en café, caña, cítricos, palma africana y en todos los frutales”.

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[AUDIO] Uso del glifosato en la agricultura colombiana

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Aspersiones por tierra y aérea

En el centro del Huila abundan los cultivos de arroz de los que familias campesinas derivan su sustento. Hugo Tovar, uno de los arroceros de la zona, dice que con un galón de glifosato -es decir cuatro litros- cubre más de una hectárea del cultivo.

Tovar advierte que el uso es fundamental pues “en medio del arroz que sembramos nosotros se dan ciertas malezas y también se da uno que se llama 'arroz extraño'; entonces lo que hacemos es unas quemas a los lotes aplicándoles glifosato”.

De acuerdo con el registro con el que cuenta el ICA, durante 2017 catorce empresas reportaron importaciones con glifosato desde países como China, Brasil, Estados Unidos y Panamá. Un galón de glifosato importado puede costar hasta 250 mil pesos.

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Las aspersiones aéreas se realizan en especial en los Llanos orientales y se cumplen “en la preparación de lotes para siembra de arroz, maíz y de cereales”, indica Gil.

Si la aspersión es para pequeños cultivos de arroz como en el Huila, se hace por tierra. Un turno completo de dos personas puede costar 60 mil pesos, cubriendo media hectárea por día. Si la fumigación es para grandes extensiones como en los Llanos orientales, se hace de forma aérea. Una hora de vuelo cuesta dos millones de pesos y cubre alrededor de veinte hectáreas.

En Colombia, el uso del glifosato se extiende a otras áreas como la limpieza de malezas en “las carreteras y las vías del tren”, puntualiza Ricardo Gil.

Al ser un veneno, pues el glifosato se utiliza para matar plantas, su uso tiene varias especificaciones en el manejo para evitar las afectaciones especialmente en las fuentes hídricas.

Fuente

RCN Radio

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