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A don Diógenes Caicedo le dijeron en una cita médica que ya no lo podían atender más porque había muerto.

Diógenes Caicedo hombre muerto en papeles
Un hombre permaneció muerto ante el Estado por un error
Carlos Brand RCN Radio

Él es un hombre de 56 años, venido de Mercaderes, en el Cauca, de profesión cantante y goza de buena salud pero hace 7 meses don Diógenes fue a una cita médica al lugar donde asiste habitualmente y allí supo que estaba muerto. No se lo dijo un médico sino la mujer de la recepción.

“Pues sí señor resulta que fui a la cita médica y no me atendieron; me dijeron que no me podían atender y yo pregunté por qué y me dijeron: don Diógenes a usted lo dieron por muerto”, relató.

Lo suyo fue una muerte sin crimen, sin victimario y sin víctima. Así las cosas es muy difícil establecer la causa de un deceso que nunca ocurrió, pero él tiene una hipótesis.

“Yo creo que eso pasó porque hace un tiempo mi papá murió y él, mi papá, se llamaba Diógenes Caicedo Meléndez, pero yo soy Diógenes Caicedo Macías. Tal vez por eso se confundieron y me declararon muerto”, puntualizó.

Y empezó el viacrucis de estar muerto en Colombia sin estarlo. Como alma en pena don Diógenes comenzó a tocar puertas, pidiendo que alguna oficina pública lo resucitara.

Me mandaron para un lado y para el otro y nada. Para la registraduría de Kennedy, nada; luego para el Portal de las Américas y tampoco; después me mandaron para el CAN y tampoco ahí me solucionaron nada”, enumeró.

Hasta que en una Registraduría en el centro de Bogotá lo revivieron. No hubo ritual, ni misa, ni brujo, solo un registrador que le tomó las huellas de los 10 dedos de las manos, registró que en efecto no era finado y le notificó que aunque estaba vivo, dado el nivel de congestión documental, solo reviviría formalmente para el Estado en un mes.

Pero morir para el país de los trámites no es tan sencillo como expedir una cédula nueva. Don Diógenes ya no es el mismo que era antes de que un error lo pusiera del lado de los difuntos.

“Yo figuraba también como desplazado, desde hace unos 13 años mi familia también estaba como desplazada. Ahora resulta que me borraron a mí y de paso los borraron a todos. En el caso de la tarjeta del Sisben también estoy borrado”, lamentó.

Diógenes es una persona humilde, no tiene cuentas bancarias ni tarjetas de crédito bloqueadas, pero sí gozaba de beneficios él y su familia, como desplazado y por su nivel de Sisbén. Es la prueba viviente de lo difícil que es resucitar en Colombia tras haber muerto por error, de un plumazo.

Audio

El hombre muerto por un plumazo

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Fuente

RCN Radio

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