Parece que  meterse en la cama como su madre lo trajo al mundo supone un sinfín de beneficios para la salud y no solo sexual. Expertos en diferentes áreas coinciden, desde la perspectiva de su disciplina, en afirmar que dormir en cueros es la mejor elección, por ello elaboraron seis razones para dejar que las sábanas acaricien su piel desnuda. Facilita un sueño reparador, influyendo en su memoria o belleza: porque dormir desnudo hace que la temperatura de nuestro cuerpo disminuya y por ello estaremos más fresquitos. Refuerza la autoestima: "Dormir desnudos puede ser una buena técnica para aprender a sentirnos cómodos con nosotros mismos porque "Una persona que duerme desnuda tiene una mejor aceptación de su cuerpo porque no le importa exhibirlo en la intimidad ante su pareja o incluso ante sí misma". Mejora la vida sexual: Si además de dormir desnudo, lo hacemos en pareja, "las probabilidades de que los roces y las caricias casuales se tornen en sensuales son bastante altas". Minimiza las infecciones vaginales: a permitir que llegue más aire a la zona genital cuando hay picazón, usando ropa holgada o desprendiéndose de las prendas interiores al dormir. Favorece la pérdida de peso: Porque cuando dormimos desnudos, disminuyen los niveles de cortisol, lo que hace que se reduzca el estrés y el apetito. Así que, en última instancia, favorece la pérdida de peso por ausencia de la sensación de hambre”. Reduce el riesgo de diabetes: Descansar a una temperatura fresca favorece una mayor estabilidad de los niveles de azúcar en sangre y contribuye a mejorar la sensibilidad a la insulina.