De Cisjordania a México, son algunos de los muros implantados que actualmente dividen a pueblos, países y familias.

En la sociedad sin barreras, donde manda el cuando quieras, como quieras y donde quieras, paradójicamente hay más muros y vallas que separan a las personas. La caída del muro de Berlín supuso un hito histórico, pero también un ejemplo. En la última década, se estima que se han construido unos 10.000 kilómetros de acero y hormigón, según un informe de The Guardian de finales de 2014.

En la actualidad, hay 11 muros activos  en el mundo. No sólo dividen Estados, también a vecinos. Belfast, la capital de Irlanda del Norte, es, posiblemente, una de las ciudades más amuralladas del mundo. Cuenta con 99 murallas. Están hechas de piedra y metal, con alambres de espinos y cámaras de vigilancia y separan a protestantes y católicos.

Carolina Jiménez, investigadora de la ONG Amnistía Internacional en México explica que la construcción de los muros obedece a una política migratoria que privilegia el concepto de seguridad versus la concepción de derechos.

“La construcción de muros parece obedecer principalmente a capitalización política que hacen mucho líderes del tema migratorio ante el miedo que tienen muchos comunidades, uno del otro, de los extraños, de los extranjeros y a la falta de compresión que todos los Estados tienen ”.

Por su parte Jorge Peraza, Jefe de Misión de la Organización Internacional para las Migraciones para El Salvador, Guatemala y Honduras, explica que es una idea errónea de lo que se considera es un estado.

En realidad, desde el punto de vista muy filosófico, nos plantea un análisis de cómo concebimos nosotros los estados cuando fueron creados, digamos en su versión moderna, que ya se nos va volviendo justamente vieja en este esquema. Parte de la concepción y la formación de los estados, fue eso decidir fronteras.

 Jorge Peraza de la OIM explica también que la organización ha tratado de hacer una “integración” entre regiones que precisamente haga que esos muros y estereotipos contra los inmigrantes sean derribados.

En la reconstrucción de los estados modernos, cuando vemos el modelo de la Unión Europea, donde ha habido procesos de integración importantes, lo vemos en Suramérica, con los acuerdos de residencia que permiten la movilidad laboral, permiten procesos de integración regional. Estamos claros igual que esto es un proceso, no son cosas que sucedan de la noche a la mañana".

Son 4 los puntos calientes que actualmente se reparten por el mundo: el muro que separa Sudáfrica y Zimbabwe, el alambre de púas entre India y Bangladesh, el muro que aísla Estados Unidos de México y la valla que sirve de frontera entre Europa y África en la ciudad autónoma de Melilla.

El escritor chileno, Roberto Ampuero, quien salió de su país en 1974 como exiliado de la dictadura de Augusto Pinochet  para llegar a la República Democrática Alemana  evoca de manera crítica su memoria sobre esta época en su más reciente libro" Detrás del muro" en el que deja ver que las barreras no es la única solución a la migración irregular.

“Yo creo que solo tiene solución visto a mediano y largo plazo, pero con políticas que sean respaldadas internacionalmente para ir creando condiciones de cierta igualdad, que sea buscada desde arriba no hacía abajo, que nivele. Mientras eso no esté resulto los muros seguirán existiendo. Esa es una situación insoluble, que hay que analizar caso por caso, muro por muro.

Según estimaciones oficiales en el mundo en el 2015 habría 11 muros activos y solo desde el año 2000 al 2014 han muerto 6 mil personas en 1.050 km de barreras que compone el muro entre México y Estados Unidos.

 

Los muros que siguen en pie a 26 años de la caída del muro de Berlín

  Estados Unidos-México

La frontera entre México y EE.UU. se extiende por cerca de 3.200 km.

El muro construido por EE.UU. para controlar la entrada de indocumentados se extiende por aproximadamente un tercio de la frontera es en realidad un mosaico de vallas de acero y concreto, al que se suman cámaras infrarrojas, sensores, aviones, dirigibles y otros mecanismos.

Ceuta y Melilla

Para evitar la entrada masiva de inmigrantes africanos España decidió construyó a finales de los 90 dos barreras físicas en Ceuta y Melilla.

En 2009 una persona murió desangrada por alambres de cuchillas en la valla de Ceuta.

Estas ciudades autónomas ubicadas en territorio africano, al otro lado del estrecho de Gibraltar, representan la entrada más directa a Europa desde África.

Irlanda del Norte

Las 99 llamadas "líneas" o muros de paz de la capital Belfast comenzaron a ser levantadas hace 40 años para evitar la violencia entre católicos y protestantes.

Sus dimensiones varían desde unos pocos centenares de metros hasta cinco kilómetros.

Las dos Coreas

La Zona Desmilitarizada de las dos Coreas (ZDC) es una franja de territorio de cuatro kilómetros de ancho por unos 250 kilómetros de largo, que divide a Corea del Norte y Corea del Sur.

La franja fue creada en 1953, cuando un armisticio puso fin a la guerra entre las dos Coreas que dejó más de un millón de muertos.

Arabia Saudita-Irak

Cerca de la mitad de la frontera de 900km entre Arabia Saudita y su vecino del norte, Irak, es con la provincia iraquí de Anbar.

Y en esa provincia es donde combatientes del grupo yihadista autodenominado Estado Islámico se mueven con libertad.

India-Pakistán

La frontera que comparten India y Pakistán, ambas potencias nucleares, es una de las más inestables del planeta.

Muros, alambradas o fortificaciones se extienden por casi la mitad de los 2.900 kilómetros de línea fronteriza.

Kuwait-Irak

La delimitación entre Irak y Kuwait con barreras de diverso tipo fue una consecuencia directa de la invasión de Kuwait por parte del entonces gobierno de Saddam Hussein en 1990.

Tiene 190 kilómetros de longitud y se compone de una cerca electrificada, alambre de púa y muros de arena.

Uzbekistán: alambres de púas, minas y cercas electrificadas

Uzbekistán ha colocado barreras en gran parte de sus fronteras. El objetivo es, según las autoridades, evitar el ingreso de insurgentes.

Buena parte de los 1.100 kilómetros de frontera que Uzbekistán comparte con Kirguistán están demarcados por barreras de alambre.

  Por: Valentina Antolinez y Kelly Cabana