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En un cuento: así hemos contaminado el río Bogotá

En este relato, el río Bogotá y quienes han influido en la recuperación y, paradójicamente, en la contaminación, son protagonistas.

Uno de los mitos más reconocidos en Colombia sobre la creación del río Bogotá es el de Bochica, surgido de los indígenas Muiscas o Chibchas. Ellos, con su visión sobre el mundo que los rodeaba, comprendieron desde tiempos remotos que el agua sí era y es importante para vivir.

En este relato, el río Bogotá y quienes han influido en la recuperación y -paradójicamente- en la contaminación, son protagonistas.

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Desde los Muiscas, pasando por los tiempos de la conquista española hasta nuestro tiempo, este cuento muestra la transformación del río Bogotá, según las experiencias de los colombianos en distintas épocas.

Quizá la época que marcó el comienzo de la degradación del río fue con la llegada de los españoles, quienes cambiaron la relación de respeto y deidad que los indígenas tenían con este afluente.

Así ha sido la contaminación del río Bogotá

Incluso los historiadores narran que, después de la conquista, las basuras se convirtieron en un dolor de cabeza para los españoles quienes en algunas leyes, hacia el año 1800 reglamentaron el desaseo, "siempre y cuando las basuras fueran arrojadas al río de noche".

Otra época difícil para el río fue el comienzo de la industrialización en Bogotá, en la que se fundaron grandes empresas.

Asimismo, la violencia en la segunda mitad del silgo XX en Colombia generó un aumento considerable en la población por el desplazamiento, produciendo también una mayor degradación al río.

En esta historia, la violencia, la corrupción, el arrepentimiento, la esperanza se mezclan en una trama que aun no se termina de contar y que espera "tener un final feliz" para uno de los afluentes más contaminados del mundo: el río Bogotá.  

Por Carolay Morales