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Incendio del edificio de Avianca el 23 de julio de 1973
El incendio del 23 de julio de 1973 en el edificio de Avianca en Bogotá fue un debate entre quienes dicen que ocurrió desde el piso 13.
Colprensa

Un poco antes de las 8 de la mañana de ese 23 de julio de 1973 el periodista de RCN Radio Humberto Pieschacón entregaba el primer reporte sobre la humareda que se levantaba en uno de los costados del Edificio de Avianca, en pleno centro de Bogotá.

Pieschacón iba a bordo del helicóptero de Radio Horizonte que piloteaba el capitán Jaime Niño y que cada mañana sobrevolaba la ciudad para transmitir el programa Vía Libre y fue el encargado de entregar el primer reporte sobre la emergencia y luego dar aviso al Cuerpo de Bomberos y a la Defensa Civil sobre lo que estaba ocurriendo.

Empezaba así una de las emergencias más graves ocurridas en la capital y que después de 14 horas de fuego intenso dejó un saldo trágico de cuatro personas muertas, más de 60 heridas,  24 de los 37 pisos devorados por las llamas y la destrucción de los documentos de entidades estatales y empresas privadas que tenían oficinas en el que era entonces el edificio más alto de Bogotá.

Algunas versiones apuntaban a que el incendio se originó en las oficinas del desaparecido Instituto de Fomento Industrial (IFI) a causa de una chispa que cayó en una resma de papel y otras, que se trató de un descuido en las bodegas del edificio que contenía material inflamable.

En un especial periodístico emitido por RCN Radio diez años después de la tragedia, se recordaría que “el incendio empezó en el piso 14 del edificio, aunque en realidad era el piso 13 que había sido eliminado por cuestiones de superstición y a partir de ese momento las llamas empezaron a consumir la gran torre y un hongo de humo gris se elevó en el cielo de Bogotá”.

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Voz Narración incendio Edificio Avianca

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La torre Colpatria fue terminada en el año de 1979 y para entonces el Edificio de Avianca era un gran orgullo arquitectónico de la capital, construido entre 1966 y 1969 en el mismo lugar en dónde estuvo el emblemático Hotel Regina.

Cronología del incendio

Luego de los reportes iniciales entregados por los medios de comunicación y los llamados angustiados de los vecinos del Parque Santander, la primera máquina de bomberos llegó al lugar sobre las 8:15 am, pero empezaron las dificultades pues carecía de escalera para alcanzar los pisos altos.

La segunda máquina apareció a las 8:25 de la mañana y esta vez la manguera solo alcanzaba hasta el piso 12.

Una hora después salió en helicóptero el primer grupo de rescatados que es llevado a la Plaza de Bolívar en dónde se instaló el centro de operaciones.

En el transcurso de la mañana cuatro personas se lanzan al vacío en medio del desespero y mueren ante la mirada atónita de centenares de policías, militares, integrantes de la Defensa Civil y ciudadanos que se habían apostado en las afueras del edificio con pancartas que decían “suban”.

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Voz Cronología Incendio Edificio Avianca

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El rescate de la totalidad de los ocupantes del edificio se completó a las 12:10 pm cuando una de las aeronaves salió de la terraza y 25 minutos después se evacuó a los ocupantes de los edificios cercanos por el temor de una explosión.

Para el rescate de los funcionarios y empleados de las entidades que tenían oficinas en el edificio se emplearon tres helicópteros de la empresa Helicol al mando de los capitanes Alvaro Gingue, Roberto Niño y Gustavo Franco, uno de la Presidencia de la República y dos de la Fuerza Aérea al mando de los capitanes Ciro Espinel y Baldomero Bedoya.

Dos mecánicos de Helicol de apellidos Cediel y Chávez fueron los encargados de coordinar en la azotea la evacuación de los afectados por la conflagración.

En la carrera Séptima se dispuso de unas 20 ambulancias para trasladar a los heridos y personas asfixiadas que lograron ganar la calle por las escaleras.

Sobre las 2:30 pm se avivó la esperanza de que la lluvia ayudara en la tarea de apagar el fuego, pero cayó apenas una llovizna ligera cuando ya era imposible controlar la fuerza de las llamas.

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Voz Coronel Castro Bomberos Edificio Avianca

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Luego vendría una fragorosa lucha que se extendería hasta las 10 de la noche, cuando finalmente se extinguió el fuego después de 14 horas intensas.

Bomberos sin recursos

12 máquinas de los Bomberos Voluntarios de Bogotá, una de Villavicencio y dos equipos especiales traídos de emergencia desde Cali y Medellín fueron insuficientes para  enfrentar la magnitud de la emergencia.

El coronel Rafael Castro Vega, quien llegó a ser subcomandante del Cuerpo de Bomberos de Bogotá y para entonces era un teniente,  recordaría en RCN Radio que faltaron equipos y preparación para enfrentar un incendio de tal magnitud.

No teníamos los equipos para atender emergencias a esa altura, ni mucho menos la experiencia y para completar no se estableció un comando unificado para coordinar las tareas ese día”, dijo en su momento Castro.

En un especial transmitido hace 35 años por RCN Radio, el oficial reconoció que “desafortunadamente ese día todo el mundo mandaba y daba órdenes y los integrantes de los organismos de socorro y hasta el personal administrativo del edificio se convirtieron en comandantes de bomberos, sin tener en cuenta lo que se estaba haciendo o se debía hacer”.

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Voz Guzmán Rescate Edificio Avianca

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Este oficial que tuvo que atender hace 45 años la emergencia solo atina a decir que “con la poca experiencia que tenían los bomberos, se trabajó y luchó hasta dónde fue posible”.

Héroes de la jornada

El periodista y sacerdote, Jorge Uribe fue el primero en descender de un helicóptero en la terraza del edificio de Avianca esa mañana de julio con el propósito de “auxiliar espiritualmente a las decenas de personas que ya le veían las garras a la muerte”.

Uribe bajó por las escaleras del edificio hasta dónde sus fuerzas y las circunstancias del hecho se lo permitieron para ayudar en las labores de socorro y llevar una palabra de aliento a los afectados.

Pero la actuación más memorable estuvo por cuenta del entonces militar retirado Carlos Guzmán, quien tenía la especialidad de paracaidista y además era torero.

Después de ayudar a rescatar a una gran cantidad de personas que estaban ubicadas desde el piso 42 hasta el 28 aproximadamente, la tarea de búsqueda se hacía más difícil porque el humo, el fuego y la ceniza hacía que descender por la escalera “fuera como entrar por una chimenea”.

A mitad de la mañana  los organismos de socorro estaban preocupados por la suerte de un número indeterminado de personas que estaban encerradas entre los pisos 22 y 28 porque dos puertas estaban selladas e impedían el paso.

Guzmán relató que entonces “pensó que lo único que se podía hacer era bajar por una cuerda e intentar abrir esas puertas para auxiliar a esas personas y luego subirlas hasta la azotea para evacuarlas”.

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Voz Guzmán bajar por la cuerda Edificio Avianca

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En una decisión temeraria  empezó a descender por una cuerda ubicada en el costado del edificio ubicado sobre la carrera Sexta y se encontró con personas que agitaban pañuelos blancos en señal de auxilio y otros tendidos sobre sus escritorios casi a punto de perder el conocimiento.

Recuerda que con un miedo sobrenatural se balanceo en el aire para romper los vidrios de varias oficinas para permitir que entrara el aire y los afectados pudieran respirar, mientras volaban afuera papeles y toda clase de objetos y el humo le quitaba la respiración por momentos.

Hubo momentos de miedo y zozobra, pero tuve presente siempre que tenía que ayudar a esa gente que estaba en peligro de morir”, recordaría tiempo después el paracaidista y torero.

Día trágico

Ese año de 1973 estuvo marcado por sucesos internacionales como el derrocamiento del presidente de Chile Salvador Allende a manos del general Augusto Pinochet, pero podría decirse que manera particular el 23 de julio fue especialmente trágico.

Los servicios informativos de RCN Radio reportaron que mientras los organismos de socorro libraban una dura lucha contra el fuego en el edificio de Avianca, en Barranquilla se presentaba el incendio de una fábrica de pinturas en dónde más de 50 personas resultaron heridas.

Como una extraña coincidencia, en esa misma fecha un Boeing de Pan American cayó al Pacífico sur cerca de Tahití provocando la muerte de sus 79 ocupantes y otra aeronave se accidentó cuando se disponía a aterrizar en Estados Unidos dejando un saldo de 31 personas muertas.

Para completar un avión de las Líneas Aéreas Japonesas estuvo en poder de cuatro secuestradores, tres palestinos y un japonés, y la vida de sus ocupantes estuvo en grave peligro.

La historia recordará que mientras ardía el edificio de Avianca, estalló también  un depósito de municiones cercano al Palacio presidencial de Haití, en la ciudad de Puerto Príncipe.

Ese lunes 23 de julio fue un día marcado por el fuego.

Fuente

RCN Radio

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