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Los intérpretes de la tradicional música mexicana no saldrán a la calle este día de las madres.

Mariachis en medio de la cuarentena
Mariachis en medio de la cuarentena
RCN Rado

Los músicos consideran que algunos meses tienen un sonido particular. Mayo, siendo el mes de las madres es uno de los que suena a serenata.

“La música es elegancia”, comenta el mariachi Miguel Ángel Conde, quien lleva mes y medio sin salir a las calles; hoy son ellos los que esperan. 

La música tradicional mexicana se convirtió en tradición colombiana hace mucho tiempo. Los mariachis son otro de esos grupos sociales para los cuales la pandemia fue sinónimo de quiebra.

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“Nosotros estamos pidiendo que nos dejen trabajar” dice Miguel Ángel, cansado de solicitar ayudas que no llegan. “Hemos enviado cartas, hemos enviado peticiones y ni una ayuda alimentaria hemos recibido, nos tienen en el completo olvido”, se queja.

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[AUDIO] Los mariachis en silencio. Escuche la historia.

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De los músicos independientes, el segmento de los intérpretes de calle siempre han sido los más vulnerables. Viven por su cuenta, sin prestaciones sociales, sin garantías. Hoy en día, dice Miguel, ni siquiera han sido censados”.

“Uno de adulto puede aguantar con cuatro o cinco vasos de agua diarios, pero un niño sufre, por eso es que nosotros ya estamos desesperados”, dice desconsolado.

Y están dispuestos a cumplir con todas las medidas que les impongan par volver a llenar las calles de música. Jorge Jiménez es otro músico.

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“Nosotros cumpliríamos con todos los elementos que se requieren para garantizar la salud de todos, cambiaremos nuestro uniforme, usaremos nuestros tapabocas, guantes si se necesitan y haríamos la serenata en la calle a una distancia máxima de dos metros cada uno; nos transportaremos en camionetas grandes para poder estar separados y seríamos grupos de máximo cinco músicos”, describe Jorge.

Finalmente, la serenata sería la más clásica de todas, se realizaría enteramente en la calle, hacia la ventana o el balcón.

Algunos han optado por sobreaguar la falta de dinero con serenatas virtuales. Carla Ricci es una emprendedora que le apostó a ayudarles a los músicos que no tienen a quien cantarle. 

“Nosotros desde Ricci Producciones tenemos producciones especiales y serenatas virtuales para el día de la mamá, especialmente con mariachis. Pero también, en caso dado, para otros gustos, tenemos tangos, baladas, también música de plancha, si quieren pueden comunicarse al 3169760729”, dice la empresaria.

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Una serenata es siempre un espectáculo. Y trasladarlo de la vivencia personal y familiar a una pantalla no es fácil, según don Miguel Ángel, quien insiste en volver a las calles otra vez.

No obstante, un serenatero virtual, Wilson de Jesús Gonzalez, piensa distinto: “¿Cómo pueden llegar al alma?, haciéndose con el alma, porque el arte trasciende cualquier frontera”.

También resalta otras ventajas, entre ellas “que una serenata virtual se puede hacer desde el otro lado del mundo. Si estamos en Colombia y tengo a mi ser querido al otro lado del mundo allá puede llegar mi serenata”.

Tal vez el principal problema que encontramos en esta exploración a la situación del charro colombiano es que muchos de ellos tienen más de 70 años. Encontramos a una agrupación completa de hombres que dedicaron su vida a la ranchera.

Carlos Julio Pisa García tiene 79 años, Javier Cuervo Ocampo tiene 73 y Hernando Hoyos tiene 84 años.

Mientras se hallan las soluciones para los mariachis, si es que hay alguna pronta,  tal vez pase el día de la madre con noches silenciosas, sin serenatas y los charros en sus casas.

Fuente

RCN Radio

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