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Rosa Rey, empresaria textil de 78 años
Rosa Rey, empresaria textil de 78 años
RCN Radio

Muchos entraron a la pandemia como si entraran a un túnel oscuro, porque perdieron sus empleos y numerosas familias todavía están pasando momentos difíciles. Por fortuna, los 25 empleados de Rosa Rey, o como le gusta que la llamen, Rosita, tuvieron dinero para llevar comida a sus casas.

“Las personas, como no podíamos trabajar duraron dos meses en su casa, pero a nadie se le dejó de pagar, eso fue muy difícil”, reconoce la empresaria.

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Difícil porque no había muchas reservas. Cada peso que se ha pagado, ha sido prestado y Rosa hace cuentas diciendo que “yo le debo a los proveedores $76 millones, pero a los bancos sí les debo, con lo que nos han prestado para nómina y eso (es) como $500 millones”.

Ella mira dos carpetas en su escritorio, en una pequeña oficina. Una de ellas es anaranjada, lo que debe y la otra verde, lo que le deben otras víctimas de la pandemia.

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[AUDIO] Esta septuagenaria empresaria sostiene a 25 familias

0:27 5:25

Confecciones Villa Unión tiene 45 años, se dedica a fabricar ropa de trabajo y esta empresaria, que se despierta a las 3:00 de la mañana, que trabaja en navidades, años nuevos y festivos, tiene 78 años de edad.

Muchos de sus empleados tienen edad avanzada y son mujeres cabeza de hogar. “Tenemos cuatro señoras que tienen diabetes, tensión alta, otra tiene cáncer y, pues sí, yo acabo y que se lleven esto y cierro los ojos”, dice ante la eventualidad de un embargo.

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Sin embargo, reflexiona que “yo me pongo a pensar que las ‘pobres viejas’ (dice con ternura), pagan arriendo y tienen sus hijos y poquito o mucho, hay con qué”.

Agapito Cortés Cañón tiene 58 años de casado con Rosita y se siente orgulloso, porque -dice- “me siento realizado, me siento bien con mi familia. Eso sí, esto ya no es lucrativo, estamos es sosteniendo la empresa y sosteniendo a la gente”. 

Seguramente hay quien diga que la pandemia generó un boom de gente necesitando trajes antifluidos, ropa de bioseguridad que ellos pueden hacer, pero advierten Agapito y Rosa que la competencia es tan agresiva que no habría forma de competir desde una empresa pequeña. 

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Esa empresa es su vida entera. Subiendo la escalera, a la izquierda se encuentran las máquinas, a la derecha la sala de la casa y al frente ella: “¿Y cuál es el motivo de estar ahí al frente, ya con los años que yo tengo?”, se pregunta Rosita y se responde inmediatamente que “es el amor por la gente”.

Rosa Rey, con su uniforme azul y un gorro de hilo, muestra que nunca es tarde para mantener la esperanza en que las cosas mejoren.

Fuente

RCN Radio

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