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En los procesos de formación de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, participan alrededor de 20 mil niños y adolescentes entre 7 y 17 años.

Artista violinista Filarmónica
Jesús Reyes, violinista Orquesta Filarmónica prejuvenil de Bogotá
Javier Jules. RCN Radio

Mientras era un paciente de la Fundación Cardioinfantil, Jesús Reyes encontró no solo su vocación como músico sino, además, la forma en la que mejoraría su condición de salud. Jesús, hizo parte de los denominados Centros Filarmónicos Hospitalarios de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, en los que se han formado musicalmente centenares de niños y jóvenes.

Aún siendo un niño, a Jesús Reyes los médicos le encontraron un padecimiento que, como lo recuerda su madre Alicia Caicedo, afectaba el normal funcionamiento de su corazón pues se le diagnosticó “Síncope Vasovagal. Son niños que a veces se desmayan y lo enviaron a rehabilitación cardíaca”.

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En terapia, Jesús conoció a “la mamá de un niño que también estaba ahí, nos habló del proyecto y así empecé mi proceso”.

Música clásica dentro de los hospitales

Los denominados Centros Filarmónicos Hospitalarios, un proyecto de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, fueron creados para ofrecer formación musical a niños y jóvenes que por diferentes razones son pacientes en hospitales de la capital colombiana.

[VIDEO] La música como terapia para sanar

Luz Andrea Sánchez Galán, artista formadora principal de estos centros, recuerda cómo Jesús mostró que tenía “no solo el talento, sino la pasión y la disciplina que se necesita para llegar alto, pues uno puede brindarle las herramientas pero es él quien ha llegado hasta donde está ahora”.

Decidió ser violinista y desde ese momento su vida cambió, porque no solo encontró su vocación como músico sino que además su salud empezó a mejorar. En un hecho que los propios médicos les han confirmado a sus familiares.

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Su condición ha mejorado muchísimo, no ha vuelto a tener episodios de desmayo ni nada de eso, y como está pensando y en función de la música, como que se le olvida que está enfermo”, agrega Alicia Caicedo.

Sonidos que curan

En Bogotá existen ocho Centros Filarmónicos Hospitalarios en los que centenares de niños han encontrado en la música un nuevo conocimiento y una forma de mejorar sus tratamientos de salud.

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[AUDIO] La música como terapia para sanar

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Luz Andrea Sánchez revela que la mayoría de niños convertidos en alumnos “tienen diagnósticos muy difíciles, pero gracias a la música han podido sobrellevar su enfermedad y cambia su visión. Son niños que están en un hospital recluidos, están acostumbrados a una vida dentro de paredes de un hospital y una vez que llega la música a sus vidas cambian; uno ve en sus rostros cómo cambia”.

Jesús Reyes es el único caso que, luego de ser paciente y haber pertenecido a los grupos infantiles de formación, hoy como violinista, a sus 16 años, ya hace parte de la Orquesta Filarmónica pre juvenil de Bogotá.

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“El año pasado él fue solista y fue algo maravilloso que no se puede describir con palabras, la emoción y la dicha que uno siente de ver a su hijo interpretando ese instrumento y viendo que todo el mundo le aplaudía, fue muy emocionante”, explica la mamá del artista.

Con una destreza impecable al interpretar piezas clásicas, Jesús Reyes sueña con presentarse en escenarios internacionales pues dice que “si uno pone dedicación y empeño, puede lograr mucho con la música”.

La música se ha convertido en la mejor terapia para centenares de niños en hospitales de Bogotá y en la manera de formarse en la interpretación de instrumentos de la mano de artistas profesionales, con los que además aprendieron a soñar.

Fuente

RCN Radio

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