Cargando contenido

Colombia está en el podio de los tres países de América Latina con mayores demoras en la diligencia de trámites.

Personas esperando turno
Personas esperando turno
INIMAGE

Hacer un trámite en Colombia tarda en promedio 7,4 horas, según el Banco Interamericano de Desarrollo, es decir, el mismo tiempo que tarda un viaje por tierra de Bogotá a Rionegro, Antioquia o a Tulua, en el Valle.

La cifra pone a Colombia en el podio en Latinoamérica. Es el tercer país donde más demoran los trámites luego de Perú, donde se tardan 8,6 horas y Bolivia donde el promedio está en más de once horas. El promedio en la región está dos horas por debajo del promedio de Colombia.

Thumbnail

El fenómeno del ‘empapelado’

El estudio del BID también mide la cantidad de diligencias distintas que debe cumplir una persona para realizar un solo trámite. En Colombia de cada 100 trámites 26 lo obligan a usted a hacer tres diligencias distintas o incluso más.

Eso sin contar con los errores que lo devuelven en la fila: que le faltó un papel, que no autenticó la fotocopia de la licencia, que la copia de la cédula era al 150%, que no es constancia sino certificado, que pase por contabilidad, que necesita dos testigos que lo conozcan.

Thumbnail

Y cuando usted se rinde aparece el amigo que le salva el día a cambio de una pequeña compensación. A eso se le llama corrupción y según el estudio cerca del 29% de los latinoamericanos ha pagado sobornos para terminar de una vez por todas con ese problema.

Colombia, un país de trámites

La tramitomanía es el pan de cada día de muchos ciudadanos. En el estado colombiano hay en total 2 mil 454 trámites diferentes.

Ese número de diligencias ante el Gobierno Central está en la mitad de la tabla de la región latinoamericana. En las Bahamas apenas hay 366 trámites, pero en Guatemala hay 5 mil trámites.

Escuche el informe completo

La burocracia que afecta el bolsillo

El estudio lleva el diciente nombre de El Fin del Trámite Eterno, y es que las diligencias se llevan buena parte del tiempo productivo de los ciudadanos.

Y las personas de bajos recursos son más afectadas, porque los trámites se realizan durante horarios laborales y las poblaciones más pobres tienen en general horarios menos flexibles en sus empleos.

Pero la tramitomanía también le resta productividad a los estados. En América Latina 89 de cada 100 trámites se hace presencialmente “lo que obliga a destinar miles de funcionarios para trabajar en ventanillas de atención al público, revisar aplicaciones y compilar archivos. El gasto derivado de la prestación presencial supone una carga fiscal considerable para las arcas del Estado”, indica el informe.

El Banco Interamericano de Desarrollo recomienda una serie de medidas para disminuir los estragos de los trámites excesivos, de las que se destaca el trámite digital que erradica la fila, brinda más agilidad y evita la corrupción.

El estudio evidencia que para muchos es literalmente tiempo de vida que se pierde en trámites. Todo un entramado que terminan por hundirlo a usted en la impotencia burocrática, entre filas, digiturnos y sillas plásticas.

Fuente

Encuentre más contenidos

Fin del contenido