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AFP

En RCN Radio quisimos conocer algunas de las historias de las 121 niñas que han sido asesinadas en Colombia, desde el 01 de enero del 2020 hasta abril del 2021.

Estos son algunos de los casos: 

Laura Valentina 

El fútbol era la pasión de Laura Valentina Rincón. En la población donde vivía todos la conocían como la goleadora del equipo.  

“A valentina le gustaba mucho el fútbol, desde pequeñita jugaba todos los días; iba a campeonatos, los ganaba, ella era la goleadora”, comentó su mamá Mileidis Duarte.   

Su hija tenía 14 años, vivía en la vereda El Alto Tibayá de Puerto Gaitán (Meta). Un día salió en su moto hacia un pueblo cercano y nunca regresó.  

“Ella se bañó, se arregló, prendió la moto…”, y fue la última vez que la vieron con vida. Era 12 de abril y según el relato de su madre, un desconocido la sorprendió en el camino y la mató.  

“Un hombre de 21 años la mató con un arma, le dio tiros, uno en la espalda otro en el costado. Esa persona hoy está capturada”, relató.  

"Valentina estaba en noveno grado, su pasión era jugar fútbol. Era una mujer con los pantalones bien puestos, éramos ella y yo; ella me ayudaba a hacer el pan, se levantaba temprano, éramos las mejores amigas. Ella soñaba con sus 15 años, pero no los alcanzó a cumplir, cumplía el 15 de septiembre. Para sus cumpleaños tenía ahorrados 300 mil pesos", recordó Mileidis.  

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¿Por qué matan a las niñas en Colombia? 

La directora ejecutiva de la Fundación Save The Children en Colombia, María Paula Martínez, señaló que “a las niñas en Colombia las asesinan en circunstancias que por lo general tienen que ver con la violencia sexual y en segundo lugar, con la violencia física en el hogar. La mayor parte de las niñas vienen de comunidades vulnerables del país, comunidades afro, campesinas, migrantes e indígenas”.  

Neilys Johana 

Neilys Johana Salas Navarro, tenía 12 años y apareció calcinada. Vivía en un resguardo de la comunidad indígena wayuu en el departamento de La Guajira.  

“Ella salió de su casa el 14 de noviembre del 2020 y nunca más regresó. Al día siguiente hicimos el reporte de su desaparición a la Policía; se inició la búsqueda y encontraron su cuerpo incinerado y enterrado en una montaña que pertenecía al resguardo indígena de Caicemapa”, comentó la gobernadora del cabildo, Carolina Pérez.  

“¿Quién lo hizo? No lo sabemos. Sí sabemos que ese era su cuerpo. Neilys era una niña que queríamos mucho. Ella no era wayuu, llegó a nuestro resguardo cuando tenía dos años. Convivió con nuestros hijos, con nuestras familias, creció entre nosotros por lo que le teníamos un cariño muy grande, pero hasta el momento no hay capturas”, agregó.  

Ángela Beatriz Anzola de Toro, presidenta de la Fundación Plan, dijo que al parecer “estas conductas se enmarcan en actos de retaliación, actos de venganza cuando las niñas o mujeres se rehúsan a actuar de manera que esperan estos hombres, o porque rechazan algunas de las propuestas sexuales o románticas de ellos. El feminicidio es la peor forma de violencia hacia las niñas, esto no ha cesado y por el contrario ha aumentado en el país”.  

Agregó que “eso es muy preocupante porque nos muestra que en nuestro país ser niña, ser una mujer joven, es realmente muy peligroso. Las niñas son asesinadas desde los cero años de edad”.

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Las niñas asesinadas en Colombia

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Adellys Nahomi 

Adellys Nahomi Camargo de 11 años, estaba en casa cuando fue asesinada. Los hechos ocurrieron el 10 de enero del año 2020. “Ese día hubo dos víctimas: Erika López Galán de 30 años y la otra víctima fue hija Adellys Naomi Camargo López de 11 años, quienes fueron ultrajadas por el compañero de Erika y padrastro de Nahomi; madre e hija recibieron lesiones con arma blanca”, recordó Aidé Osorio, líder comunitaria.  

Adellys estaba en sexto grado, vivía en el municipio de San Alberto (Cesar). “Una de las características que se recuerda de la niña es que por su alegría, por su forma de ser, siempre era muy popular entre sus compañeras y sobre todo en la región. Siempre tenía una sonrisa y sus sueños era ser una gran influencer y de la farándula colombiana”.  

William Jiménez García, profesor de la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, y director de la red de conocimientos en violencias y criminalidad, explicó algunos de los factores por los que el hogar de una niña puede convertirse en escenario de violencia.

“Lamentablemente las estructuras de muchas familias y sobre todo, de algunas familias que tienen condiciones socioeconómicas de desventajas, tienden a recrear escenarios de abusos, escenarios que terminan en el maltrato físico y que luego terminan en la muerte de nuestras niñas”. 

En ese sentido, señaló que también que se presentan “escenarios de esquizofrenia colectiva o enfermedades mentales que no han sido diagnosticada por parte de las personas que viven con las niñas. Falta un monitoreo al interior de los hogares por parte de instituciones y personal especializado que identifiquen esos trastornos y que identifiquen esas situaciones de convivencia que afectan a nuestras niñas”.  

Sally Lucía 

Sally Lucía Tejada tenía nueve años, cursaba segundo de primaria. Desde la ventana de su casa veía jugar a sus amiguitos, así que pidió permiso a sus padres para unirse a ellos. 

“Como toda niña, le pidió permiso a su padre para ir a jugar con sus amiguitos. Al rato, los padres la llamaron para que entrara en la casa y se acostara, pero no la encontraron por ningún lado”, recordó Gerardo Solís.  

Sally vivía en la ciudad de Cali. Ante su desaparición, familiares y amigos, iniciaron labores de búsqueda. “Al día siguiente la niña fue encontrada muerta en un cañaduzal; se notaban señales de tortura. Aún no se han establecido los verdaderos responsables del crimen, por eso queremos pedirle enérgicamente a la fiscalía que aclare prontamente este crimen que no quede en la impunidad”, dijeron sus familiares.  

Cuatro años atrás, Sally Lucía llegó a Cali junto a su familia huyendo de la violencia. Jairo Tejada, padre de la menor, recordó que llegó a Cali buscando un mejor futuro para su familia “y lo que me encontré fue que a mi hija la violaron y la mataron, no sé por qué lo hicieron. Yo me siento fatal, quisiera que el responsable pagara por todos los daños que ha hecho”, mientras agregó que por este caso no hay capturados.

Estefanía Rivera, integrante de la red feminista y del observatorio de feminicidios de Colombia, se refirió a esta situación en Colombia y precisó que “es una expresión de poder por parte de los hombres hacia niñas que están apenas están iniciando su ciclo de vida; evidencia también que hay una ausencia de las políticas del estado sobre la protección de la niñez, sobre la protección de la vida de las niñas”.  

Recién nacida muerta 

Solo algunos meses de nacida tenía una niña que fue encontrada muerta por un grupo de recicladores en una bolsa de basura, ubicada en una vereda del municipio de Chía (Cundinamarca). 

La personera de Chía, Faisuly Blanco, indicó que “el cadáver de la bebé fue encontrado abandonado envuelto en unas cobijas en una bolsa de basura abandonada en vía pública. Se están adelantando las respectivas investigaciones con el fin de esclarecer y establecer el responsable de este atroz escenario que ocurrió, por cuanto la víctima es una bebé que no alcanzó a desarrollar su desarrollo como tal”.  

María Paula Martínez, directora ejecutiva de la Fundación Save the Children, explicó que “creemos que la educación salva vidas; enseñarle a los padres, madres, cuidadores que proteger a sus hijas es fundamental. Creemos en la prevención de cualquier tipo de violencia contra los niños y niñas; debemos trabajar con los niños hombres y enseñarles la importancia de respetar, debemos trabajar con docentes, cuidadores”. 

Por su parte, Ángela Beatriz Anzola de Toro, presidenta de la Fundación Plan, manifestó que “es muy preocupante lo que estamos viendo en el país, creo que es importantísimo que el Gobierno Nacional invierta presupuestos serios para poner mecanismos de género que funcionen, que tengan ciertos servicios vitales como lo son los de protección, casas refugios para mujeres y niñas que necesitan protección”. 

De las 121 niñas asesinadas desde enero del año anterior hasta abril del 2021: 26 niñas estaban entre los cero y 4 años; 34 estaban entre los 5 y 14 años;  y 61 estaban entre los 15 y 17 años.

Fuente

RCN Radio

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