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La permanente actividad volcánica en el país, ha obligado a las autoridades a mejorar la tecnología para evitar nuevas tragedias.

Volcán Galeras y la ciudad de Pasto en Nariño
El Galeras es uno de los 31 volcanes activos que hay en Colombia
Javier Jules

Cuatro de los cerca de 30 volcanes activos que hay en el territorio colombiano han generado erupciones que, en el último siglo, representaron la muerte de más de 25 mil personas.

En noviembre de 1899, el Volcán Doña Juana ubicado en Nariño, cobró la vida de 50 personas tras una erupción que afectó a varias poblaciones. En 1949 el Volcán Puracé, en Popayán, generó un evento eruptivo que ocasionó la muerte a 16 estudiantes del Liceo de la Universidad del Cauca.

En enero de 1993, 9 personas entre ellas seis vulcanólogos perecieron cerca al cráter del Volcán Galeras, considerado el más activo de Colombia, pero el evento más devastador y que no se borra de la mente de los colombianos fue el que ocurrió en noviembre de 1985 cuando hizo erupción el volcán nevado del Ruiz que desapareció a 25 mil personas de la faz de la tierra.

Martha Calvache, directora de Geoamenazas del Servicio Geológico Colombiano, explica que en el país se puede considerar una importante actividad volcánica teniendo en cuenta que “en líneas generales, si un volcán ha hecho erupciones en los últimos 10 mil años los consideramos un volcán activo, por lo que, aunque falta más detalle para ver y estudiar los volcanes, podemos decir que hay alrededor de 30 volcanes o más que han hecho erupción en los últimos 10 mil años”.

Un sistema para prevenir desastres

A pesar de las tragedias recientes, la mayor conocida en el último siglo ocurrió el 13 de noviembre de 1985 cuando un enorme flujo de lodo y piedras, ocasionado tras la erupción del Volcán Nevado del Ruíz borró del mapa al municipio de Armero, Tolima  afectó a 14 poblaciones y mató a miles de personas.

La lección tras la tragedia, hizo que se creara un Sistema de Prevención de Desastres en el que además estuviera incluida la modernización en el monitoreo vulcanológico en todo el país.

“Colombia, desde el punto de vista de monitoreo y estudio volcánico, ha progresado muchísimo, estamos monitoreando 21 volcanes”, destacó Calvache tras señalar que “hace 10 años teníamos alrededor de 200 estaciones con equipos para monitorear volcanes y en el momento tenemos más de 600”.

Aprender a “escuchar” las advertencias de la naturaleza

Jader Muñoz Ramos, doctor en Geología y docente universitario, asegura que Colombia está en una de las zonas vulcanológicas más activas del mundo. Un hecho que representa un riesgo constante.

“Todo el límite y el borde del Océano Pacífico, está con una actividad que representa una gran cantidad de volcanes y esto es lo que conocemos entonces ahora como el cinturón de fuego del pacífico, esta es la zona más activa a nivel de vulcanismo”, advierte el académico.

Expertos en Gestión del Riesgo como Gustavo Wilchex Chaux, destacan que ante la notable presencia de volcanes en Colombia lo más importante es reducir la amenaza con un ordenamiento territorial evite que las zonas cercanas sean pobladas pues “el desafío con los volcanes y con otros fenómenos de la naturaleza, es no pensar que son objetos alrededor de los cuales los humanos negociamos sino que son actores del territorio y que tenemos que oírlos por las buenas para no obligarlos a que se manifiesten por las malas”.

Con las cerca de 600 estaciones de monitoreo hoy, según Martha Calvache, se tienen las herramientas necesarias para vigilar permanentemente los volcanes activos en Colombia e incluso tomar precauciones ante la inminencia de una erupción.

Hay que tener en cuenta que “cuando un volcán hace erupción, puede sacar millones de metros cúbicos de material hacia la atmósfera;  entonces para que llegue esa cantidad de material desde zonas muy adentro de la tierra a zonas superficiales, antes debe producir sismos, debe producir deformación y debe haber desgasificación”, explica la experta.

La experiencia en desastres, generados por los volcanes activos Doña Juana, Galeras, Puracé y Nevado del Ruíz, ha fortalecido la Gestión del Riego y hoy Colombia es uno de los países del mundo con mayor preparación para prevenir y atender este tipo de emergencias.

Fuente

RCN Radio

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