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Protesta por asesinato de líderes sociales
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RCN Radio

Oponerse al narcotráfico es, según lo reconocen las mismas autoridades, el origen de los riesgos a los que se enfrentan los líderes y defensores de Derechos Humanos en el Atlántico y Barranquilla. Organizaciones sociales denuncian que también han recibido amenazas si ejercen veedurías contra la corrupción en las entidades públicas de la región.

El 3 de julio de 2018 en Palmar de Varela se concretó la amenaza de la que ya sabían las autoridades. Había sido víctima Luis Barrios.

El líder social de la localidad ubicada en una ribera del Magdalena fue asesinado luego de asumir el principal riesgo que, según Misael Delgado, coordinador de la Mesa departamental de víctimas en el Atlántico, hoy pesa sobre decenas de defensores de derechos en la región.

Hay una presencia de personas que controlan el negocio del narcotráfico y entonces es una situación que genera un riesgo porque hay personas que no quieren que ejerzamos una acción de defensa de derechos humanos”, destaca Delgado. 

En contextoHay que ser solidarios y denunciar amenazas contra líderes sociales: Duque

Un año atrás, a Bernardo Cuero Bravo le quitaron la vida por oponerse a narcotraficantes que, al ver frustradas sus pretensiones de sacar drogas hacia el Caribe ante el incremente de controles, intentan convertir a los municipios del Atlántico y a la propia Barranquilla en escenario para el mercado local de drogas.

Jorge Ávila, secretario del Interior del departamento, advierte que este tipo de riesgos “nos diferencia de otras zonas del país en donde sí hay presencia de grupos residuales, de guerrilla, de paramilitarismo y que ejercen un control territorial”.

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[AUDIO] Amenazas contra líderes sociales en el Atlántico

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¿Ineficaz la UNP?

En los casos de Luis Barrios y Bernardo Cuero, el principal denominador es que hubo una denuncia, se pidió un estudio de riesgos pero, como lo advierten las propias autoridades, “es una baja capacidad que tiene la Unidad Nacional de Protección para responder a las realidades territoriales, no nos dejan en el mejor escenario”, agrega el secretario Ávila.

Las amenazas durante 2019 por diferentes medios: panfletos, mensajes directos y llamadas han aumentado en Barranquilla y el Atlántico, especialmente por los ejercicios de veedurías para evitar la corrupción.

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Mientras se avanza en una depuración de las denuncias y en un censo para establecer a ciencia cierta el número de casos de amenazas a líderes en la región, se producen anuncios sobre la presencia de unidades especiales de investigación y de policía que los mismos líderes y defensores esperan sean eficaces para evitar la violencia en su contra.

Fuente

RCN Radio

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