Cargando contenido

Nelson García se convirtió en el primer mandatario local revocado por quienes lo eligieron.

Población de Tasco, en Boyacá
La población de Tasco (Boyacá) revocó a su alcalde el pasado 29 de julio de 2018.
Cortesía: Facebook cuenta personal de la Alcaldía

Tasco se convirtió en el primer municipio del país en revocar a un alcalde. A dos horas y media de Tunja, cerca a la laguna de Tota, incrustado en una montaña minera, está este municipio bien tenido que con sus veredas tiene cerca de de 6.200 habitantes. La carretera es buena, incluso cuando termina la doble calzada y empieza el camino final y montañoso hasta el casco urbano.

El 25 de octubre del 2015 eligieron a Nelson García, un administrador de empresas de 38 años que se educó en Bogotá y volvió para lanzarse a la alcaldía con el aval de Partido Verde. Ganó con 1.123 votos, y gobernó hasta que ahora ha pasado a ser el primer revocado en Colombia con 1.609 votos a favor y solo 21 en contra.

¿Qué pasó? El principal promotor fue don Pedro Castañeda, un campesino de una vereda que queda a un cigarro y medio del casco urbano. Es un ambientalista que tiene fuerza popular por batallar contra los abusos mineros en el páramo. Don Pedro, antes, apoyaba a este alcalde, me cuenta que incluso lo llevó a las veredas para que hablara con la gente en campaña.

Audio

Reportaje Jorge Espinosa sobre revocatoria del alcalde de Tasco

0:27 5:25

Pero las cosas cambian. Los campesinos, incluido don Pedro, sentían que el alcalde no estaba nunca en la oficina, que no los recibía para solucionar los problemas, en fin, que no hablaba con ellos. Y empezó a moverse la revocatoria, que consiguió las firmas suficientes para llevar la pregunta a las urnas.

Le pregunto a don Pedro que el alcalde revocado insiste en que hubo presiones para que la gente votara a favor de la revocatoria, que el sector minero influyó. Se ríe y me dice que eso es absurdo, que él justamente lleva años peleando contra ese sector y que no entiende de dónde saca eso el alcalde García. "Acá lo sacó la gente, y además no se gastaron cientos de millones de pesos, eso es mentira".

En una entrevista en un diario local, el alcalde García decía esta semana que sí había cumplido su plan: como ejemplo, dice que entregó unas aulas a un colegio, el Juan José Rondón. Fui a mirar si era cierto. En una vereda, a 20 minutos por un camino destrozado, está el colegio. La directora, Leonor Tibocha, habla de las aulas y me explica que sí las necesitan, que se hicieron unos planos, pero que no se entregaron.

Ahora, y esto es importante, me dice que el nuevo operador de comida sí mejoró respecto a la alcaldía anterior. "La comida de los niños es buena ahora, es completa y el señor que es dueño de la empresa es serio, siempre nos ayuda, y eso es gracias a este alcalde", dice la rectora. Señala también que la ruta para llevar a los niños al colegio mejoró, y que ahora pasa siempre y a la hora justa.

Una de las acusaciones más serias que hace el alcalde es que se movieron 100 millones de pesos para revocarlo. Busco al tesorero de la revocatoria, lo encuentro en la plaza central, se llama Lizandro Rojas. Me muestra un cuaderno que tiene las cuentas. Están los nombres y las fechas de los habitantes de Tasco que ayudaron a revocarlo dando plata. "De dónde saca ese señor esa cifra, eso es mentira, solo gastamos $5,341,000 pesos. Ojalá fueran 100 que alcanzan para mucho".

Jornada de revocatoria del mandato del alcalde de Tasco (Boyacá)
Una habitante de Tasco (Boyacá) votando en la jornada de revocatoria de Nelson Javier García Castellanos.
Foto: Cortesía @Registraduria

El alcalde volvió al pueblo esta semana para entregar Tasco a la encargada, lo encuentro en su casa. La pregunto si insiste que hubo cientos de millones para revocarlo, dice que sí, aunque aclara que es verdad que no tiene cómo probar que se movieron 100 millones.

Es extraño que ganara hace 3 años con 1300  votos, y que ahora solo 21 hayan votado en contra de revocarlo. ¿Por qué tan poco? El ex alcalde dice que ellos decidieron no hacer campaña para que la gente votara No, sino invitarlos a que no votaran. "Le apostamos a que no pasaran el umbral, y perdimos", reconoce García.

Hay un punto común de las críticas: nadie lo acusa de ladrón, de corrupto, no. Sino de antipático; es decir, de no hablar con la gente, de no estar en la calle, en su oficina.

El ex alcalde se defiende diciendo que él no estaba en la oficina porque para gestionar recursos hay que salir y que además puso una oficina de atención al ciudadano para atender a la gente. El problema es que eso no se acostumbra, porque a quien buscan es siempre al alcalde de turno para que arregle lo que no funciona.

García dice que uno de sus logros es que antes el centro de salud era el que más trabajaba, que la gente bebía mucho y había muchas peleas, gente cortada con machete, apuñalados, y que él logró reducir eso. Fui hasta el centro de salud, bien tenido, limpio, ordenado, y una de las enfermeras, que no quiso hablar a la grabadora, me dice que eso es cierto, que bajó mucho el nivel de agresión en el periodo de este alcalde. "Me parece que cometieron una injusticia con ese señor", dice y además me da una pista: el alcalde cerraba los locales de venta de cerveza a las 9 o 10 de la noche, y eso no gustaba. 

Salí del pueblo sintiendo que es difícil medir las verdades absolutas de una historia. En buena medida porque cada parte tiene una versión sobre un mismo hecho. Es llamativo que no lo acusen de corrupto, que es lo usual, sino que se quejen de su carácter, de no estar disponible para sus electores. Y sí creo que su decisión sobre los establecimientos nocturnos tuvo un efecto.

Ahora el gobernador designará a quien terminará el periodo.

Por Jorge Espinosa.

Fuente

RCN Radio

Encuentre más contenidos

Fin del contenido