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Desde la academia preocupa el por qué están sobrando tantos fármacos que contribuyen a un gran desperdicio de los mismos.

Medicamentos en el país.
Medicamentos en el país.
Foto: AFP

La manera correcta para deshacerse de un medicamento sobrante o vencido, todavía es un tema desconocido entre los colombianos, según lo demuestra un estudio realizado por el Centro de Información de Medicamentos de la Universidad Nacional (Cimun), según el cual el 86% de las personas no sabe dónde depositar estos productos.

En el estudio realizado para el Ministerio de Salud, se tuvieron en cuenta las principales ciudades del país como Bogotá, Barranquilla, Bucaramanga y Cali, a partir de una muestra conformada por 450 encuestas, a la que se sumó información suministrada por seis laboratorios y cinco instituciones hospitalarias.

Respecto a la disposición final de los medicamentos que ya no serán usados, los resultados fueron: Un 22% lo arroja a la basura, seguido de un 18% que lo dona a distintas instituciones, así como otro 18% que no tiene conocimiento sobre el procedimiento a seguir en estos casos. Un 6% lo arroja al inodoro o lavamanos y tan solo el 3,8% lo entrega en puntos especiales para ser reciclado.

RCN Radio indagó en las calles al respecto, evidenciando que la gran mayoría de los consultados bota estos productos a la basura, “por lo general los guardamos, ya cuando se vencen procuramos botarlos a la basura”, aseguró Daniel Martínez, quien confiesa que interrumpe los tratamientos una vez estos le hacen efecto.

Por su parte, Rosalba Arévalo indicó que “cuando ya están dañados y no tienen ningún uso los boto a la basura, o si todavía sirven los regalo”, mientras que Andrea Buitrago dijo que, “lo que más me han recetado es aspirina, acetaminofén, gotas para los ojos y un gel que es trasparente para las alergias, pero cuando no los uso y más si se vencen los recojo y los boto”.

Por el contrario, Juan Carlos Sierra aseguró que “me han recetado un tope de medicamentos justo por lo que no he tenido que guardar nada”. A su vez, Hilda Sánchez señaló que “los medicamentos que me sobran siempre los regalo”.

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Informe sobre disposición medicamentos postconsumo

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¿A dónde llevar estos medicamentos?

 

El estudio además pudo establecer que en el 78% de los hogares de la muestra había medicamentos sobrantes, y aunque el 25% de ese porcentaje equivale a que las personas se mejoraron y dejaron no siguieron ingiriéndolos, un 15% declaró que había olvidado terminar el tratamiento, un 6% recibió una dosis de más por parte de la EPS, y un 10% restante debió cambiar la medicación.

El 90% de los medicamentos que se desechan en los hogares son de prescripción médica, y solo un 10% corresponde a automedicación. Aunque se han presentado campañas sobre la correcta disposición de medicamentos, el 81% de los encuestados no tiene conocimiento de los puntos donde podría disponer en forma adecuada los fármacos que ya no usa. 

Sin embargo, el 91% manifestó ser consciente de los posibles daños que podrían causar al medioambiente, pero cerca del 50% considera que arrojarlos a la basura es un procedimiento adecuado.

“Lo más preocupante del estudio es que efectivamente las personas no tienen información y están facilitando a la adulteración y a la falsificación de estos medicamentos que no se arrojan adecuadamente, además del gasto para el tema de salud y el daño del medio ambiente”, expuso José Julián López, docente de farmacia de la Universidad Nacional y director del Cimun.

En cuanto a la donación de los mismos, López afirma que un medicamento es como el cepillo de dientes, por ser de uso personal y para patologías que sólo el médico sabe por qué recetó, por lo que no considera recomendable donarlos ni regalarlos.

“Los medicamentos son entidades químicas muy delicadas y si no se manejan bien como que estén expuestas a humedad o a temperaturas extremas se pueden deteriorar, así los tenga uno en la casa. Entonces cuando alguien vaya a recibir un medicamento en donación no sabe en qué situaciones ha estado almacenado y de pronto ya esté deteriorado, por lo tanto, es muy difícil porque el medicamento es algo tan personal como el cepillo de dientes o el jabón porque no le encaja a todo el mundo”, dijo el director del Cimun.  

José Julián López explicó que desde la academia preocupa el por qué están sobrando tantos fármacos que justamente contribuyen a un gran desperdicio de los mismos y señaló que “la industria farmacéutica se organizó y creó hace 8 años Punto Azul, una empresa que se encarga de hacer una disposición adecuada cumpliendo con todos los requisitos sanitarios y ambientales de ley”.

El docente dijo que aunque los puntos azules que se ubican en droguerías de barrio, centros de salud o EPS, aún hay muchas personas que desconocen de su existencia para que pueda acercarse al punto más cercano y depositarlos.

 

Los riesgos latentes

 

Juan Camilo Pinzón, jefe administrativo y de operaciones de la Corporación Punto Azul, indicó que desde el año 2010 hasta la fecha, la entidad ha recogido un total de 700 toneladas de medicamentos postconsumo a nivel nacional, destacando regiones como Medellín, Cali, el Eje Cafetero y Bogotá con un buen comportamiento en cuanto a la correcta disposición de dichos fármacos.

Venimos haciendo un tema de difusión de un cambio cultural importante en los hogares poder garantizar que obviamente tengan una correcta disposición y no vayan a generar dos problemáticas: la de medio ambiente porque todas esas 700 toneladas que hemos recogido se hubieran ido a rellenos sanitarios y a generar contaminación hídrica y de suelos, ó en este tema, evitar la falsificación y adulteración de medicamentos”, dijo el experto.

Agregó que con la caja o el frasco original, puede ser susceptible de falsificación en la disposición de ese medicamento, por lo que depositar los medicamentos postconsumo correctamente disminuye riesgos latentes para la comunidad y el medio ambiente”.

De acuerdo con Juan Camilo Pinzón, la entidad recibe desde medicamentos genéricos, pasando por inhaladores, antibióticos, jarabes, blíster, ampollas, hasta medicamentos de control especial o de alto costo para tratamientos más complejos como el cáncer, la diabetes o la hipertensión.

“El panorama es bastante heterogéneo, pero aclaramos a la comunidad que esos medicamentos que se reciben no se van a reincorporar al sistema, ni se van a aprovechar otra vez para donarlos, eso es falso. Se busca es garantizar que la disposición final sea amigable y que evite el menor impacto ambiental a nuestros ecosistemas porque se garantiza su protección de marca inicialmente y toda la destrucción y disposición final correcta”, aseveró Pinzón.

Son varios los planteamientos que los expertos proponen como posibles soluciones al problema, tales como optimizar el programa de producción por parte de los laboratorios, de tal manera que se evite generar sobrantes, además de hacer un mejor entrenamiento al personal que trabaje en hospitales para que tengan mayor conocimiento del manejo de estos residuos, hacer un trabajo base en colegios y universidades para que dicho tema haga parte de la cátedra de los médicos y ellos informen a sus pacientes qué deben hacer con sus medicamentos, a los regentes de farmacia, enfermeros y todos los que estén en la línea de la salud.

A su vez, se propone que el médico prescriba los medicamentos estrictamente necesarios, puesto que un cambio en los hábitos de vida podría hacer la diferencia, pero principalmente generar una conciencia en los hogares para que se desplacen hasta uno de los 1.800 puntos autorizados en 29 de los 32 departamentos del país y depositen estos residuos, cuya meta actual es recolectar 162 toneladas de medicamentos postconsumo hasta diciembre de 2018.

Fuente

RCN Radio

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