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Entre 2017 y enero de 2018 fueron asesinados en Colombia 194 personas dedicadas a labores sociales, comunitarias y de defensa de DDHH.

Asesinato de líderes sociales
Según el partido 'Colombia Humana', a 200 asciende el número de asesinatos desde la firma de la paz.
Foto: Archivo Colprensa

En informes de organizaciones del Estado y no gubernamentales se señala que los departamentos de Cauca, Nariño y Antioquia, son las regiones en donde se ha presentado el mayor número de asesinatos. Por estos hechos se han proferido, desde 2016, 10 sentencias con 14 capturas.

El año 2017 es el que mayor incremento de asesinatos de líderes y defensores de derechos humanos ha mostrado en la última década. Durante los últimos 13 meses el registro promedia un total de un asesinato cada dos días, lo que representa un incremento del 57 por ciento en comparación con los 110 asesinatos que se presentaron durante 2016.

(Lea: Hay una multicausalidad en los asesinatos de líderes sociales: MinInterior)

Organizaciones como Indepaz y Somos Defensores, así como la Defensoría del Pueblo y la Fiscalía, se han encargado de documentar cada uno de los hechos violentos en los que han perdido la vida líderes sociales en las diferentes regiones del país. En esta labor también se ha contado con información de movimientos como Marcha Patriótica e incluso de las Personerías en cada municipio.

A través de los informes, se puede conocer a qué se dedicaba cada una de las víctimas, en donde y que día se presentaron los asesinatos y a que grupos o sectores corresponden algunos de los presuntos responsables de los actos violentos.

(Lea también: Defensoría advirtió que Gobierno archivó por meses alertas sobre amenazas a 500 líderes sociales)

En el caso de la Fiscalía General de la Nación, el número de asesinatos se ha contrastado con base en los informes que ha emitido la Organización de Naciones Unidas y que documenta 143 casos entre 2016 y 2018. Un total de 69 procesos representan avances procesales importantes y los 74 restantes están en fase de indagación con órdenes a Policía Judicial vigentes, según se indica en un documento oficial.

Más hombres que mujeres

Durante 2017, 148 hombres, 23 mujeres y 2 miembros de la comunidad LGBT, fueron asesinados. La cifra, en comparación con el primer mes de 2018, representa una similitud pues con un 91 por ciento, el mayor porcentaje de víctimas eran hombres.

Enero, con 23 asesinatos, marcó una tendencia nuevamente creciente en comparación con el mismo mes de 2017.

Líderes, defensores y reclamantes de tierras, las mayores víctimas

Entre los 84 líderes comunitarios y los 64 defensores de derechos humanos asesinados en 2017, suman el 86 por ciento del número de víctimas. A esta cifra se debe añadir los 10 reclamantes de tierras con un 6 por ciento, los 9 sindicalistas, los 3 docentes y una persona desmovilizada de las Farc.

En Enero de 2018, también el mayor porcentaje está representado por líderes comunitarios y reclamantes de tierras que en total alcanzan el 78 por ciento con 14 y 4 personas, respectivamente.

Posibles victimarios

A las denuncias de los asesinatos las ha acompañado una serie de pruebas y testimonios de las personas cercanas a las víctimas. Los informes señalan que a pesar del conocimiento de los hechos por parte de las autoridades, en la gran mayoría de casos, es decir un 76 por ciento, no se conoce la identidad de los asesinos.

En los listados de los posibles victimarios, también figuran organismos de la fuerza pública, grupos como las Autodefensas Gaitanistas de Colombia y otras organizaciones criminales e incluso con supuestos vínculos paramilitares.

Las regiones con el mayor número de asesinatos

Durante 2017, regiones como Quindío, Risaralda, Vichada, Guainía, Vaupés, Amazonas y San Andrés y Providencia se convirtieron en las regiones en donde no se presentaron asesinatos de líderes sociales y defensores. El resto del país es decir 25 de los 32 departamentos, fueron escenario de los hechos violentos.

En lo que va corrido de 2018, en 10 departamentos se han reportado homicidios de 21 hombres y 2 mujeres, también vinculados con labores de liderazgo social y defensa de derechos humanos.

Cauca, con 36 asesinatos, Nariño con 29 y Antioquia con 27, son las regiones ubicadas en el top de las que mayor número de asesinatos se han reportado entre 2017 y 2018.

Deibi Hurtado, experto en derechos humanos y miembro de la Red Francisco Isaías Cifuentes, señaló que el Cauca es el departamento con el mayor número de líderes asesinados como consecuencia de la intención de los violentos por debilitar al movimiento social que ha posicionado a esta región como un referente en materia de reivindicaciones de la comunidad.

Para Hurtado “el departamento del Cauca también es pionero, en el impulso al movimiento social, pues muchas de las grandes movilizaciones que se han dado en el país, han sido en el Cauca y yo creo que eso es la situación que el departamento es uno de los más violentos contra líderes sociales para mostrarle al país que si el referente vive ese tipo de violencia, como será en otras regiones que no tienen esa misma fortaleza”.

Javier Dorado, Es el director del Comité de Defensa de los Derechos Humanos en Nariño. Dice que lo ocurrido en el último año, es el reflejo de la dinámica de la guerra que busca, al convertir en víctimas a líderes sociales y defensores de derechos humanos, mantenerse en los escenarios en donde aún persiste el liderazgo de las comunidades.

“sectores comunales, comunidades indígenas y comunidades negras por defender sus territorios de la ilegalidad y los defensores son objeto de agresión por parte de estos grupos y de agenciadores de la guerra porque la guerra es una gran empresa”, señala el funcionario.

Leonardo Domicó, Presidente de la Organización Indígena de Antioquia, asegura que persiste la disputa territorial entre los actores que quedaron y aquellos que, habiendo perdido sus tierras como consecuencia de la acción de actores armados ilegales, hoy reclaman su devolución. El líder indica que “el asesinato de líderes es bastante abismal y en ese orden de ideas, en el departamento de Antioquia tenemos presencia en todo el territorio indígena de los actores al margen de la ley y hay una presión por la disputa territorial”.

Diez condenas desde 2016

En un informe emitido por la Fiscalía General de La Nación, se destaca que 14 personas han perdido la libertad tras haber sido condenadas por su participación en 10 casos de asesinatos a líderes sociales y defensores.

Aun en etapa de juicio, 31 casos intentan encontrar entre las 70 personas vinculadas a estos procesos, a los responsables de los asesinatos. Mientras se desarrollan las audiencias judiciales 50 personas están privadas de la libertad. En total alrededor de 85 casos se encuentran en fase de indagación, once de los cuales presentan ordenes de captura que aún están por cumplir.

Carlos Negret, Defensor del Pueblo, asegura que aunque sólo se han proferido 10 condenas, “no hay impunidad y hemos estado trabajando muy de la mano del señor Fiscal y él ha creado una unidad y está haciendo todo el trabajo coordinado, lo que pasa es que hay unos tiempos en el proceso penal que no se pueden obviar y los últimos asesinatos han sido en los últimos 25 meses y todo el mundo tiene abogados para defenderse y es importante el debido proceso”.

En 2015 la Fiscalía presentó lo que se denominó como un plan de priorización a través del cual se establecieron las medidas correspondientes para avanzar de manera oportuna en el esclarecimiento de todos los casos. De las 10 sentencias proferidas hasta el momento, 4 fueron en 2016 y 6 en 2017.

Una de las sentencias cobijó a Anderson David Andrade Torres el confeso asesino de Klaus Zapata, líder social de izquierda y defensor, muerto en 2017, de acuerdo con su victimario, en medio de una riña tras un partido de fútbol.

Varias de las organizaciones sociales, que han seguido del caso de Klaus Zapata, destacan que no concuerdan las pruebas presentadas en el juicio, con lo que le habría ocurrido a la víctima.

Las condenas afectan a los autores materiales de los asesinatos, pero no a quienes habrían ordenado los mismos en un hecho que para organizaciones como Somos Defensores, representa aun el riesgo para que se sigan presentando asesinatos de líderes y defensores en el país.

Fuente

Javier Jules

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