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Por el terremoto del 2017, el Colegio Enrique Rébsamen colapsó causando la muerte a 19 niños.

Colegio Enrique Rébsamen, tras el terremoto en México de 2017
Colegio Enrique Rébsamen, tras el terremoto en México de 2017.
AFP

El 19 de septiembre de 1985 la capital de México casi se destruyó por completo con un terremoto de 8,1 grados de magnitud, cuyas cifras de afectados no han podido ser unificada, pero que según el gobierno dejó unas 3.692 personas muertas, y según la Cruz Roja Mexicana, más de 10.000.

32 años después, el mismo 19 de septiembre pero de 2017, cuando se realizaba el habitual megasimulacro de evacuación y se recordaba además el desastre del 85, la tierra volvió a moverse. Esta vez provocando la muerte de al menos 369 personas en distintas zonas del país, incluyendo Ciudad de México. 

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Una de las caras del terremoto de hace dos años es Leo Farías, un niño de ocho años que quedó atrapado por ocho horas bajo la estructura de su colegio, el Enrique Rébsamen, que colapsó dejo muertos a 19 niños y siete adultos. 

RCN Radio habló con Fabián Farías, el padre de Leo, quien recordó que antes de iniciar la jornada escolar de ese 19 de septiembre, les pidió a sus tres hijos pequeños que no se asustaran con las alarmas del megasimulacro, que de hecho, se llevaba a cabo cuando la tierra tembló. 

Todos los familiares de Leo pudieron salir, pero él no. "Durante el tiempo que estuvo aplastado, no hubo circulación de sangre, por lo menos de la forma correcta. Al sacarlo, tenían que practicarle unas cirugías que se llaman fasciotomías, pero desgraciadamente Leo entró en varios paros cardio-respiratorios muy largos y los médicos nos dijeron que presentaba un 1 % de posibilidad de vida ", recuerda Fabián.

Tras esto, Leo estuvo 14 días en coma y otros 14 días en recuperación y terapias, pues tenía el riesgo de perder una de sus piernas. Dos años después, al sobrevivir de milagro, hay algunas secuelas en Leo tras el aplastamiento, pero no fueron neuronales.

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"Leo tuvo lesiones en las terminales nerviosas por el aplastamiento, le quedó el pie sin movimiento. Estos dos años ha estado en terapias para recuperar la sensibilidad y movilidad y hace dos meses lo volvieron a operar para corregir su pie. Ya está empezando a caminar otra vez, porque tenía una bota que le ayudaba a hacerlo", cuenta su padre. 

Tras estos años de recuperación de su hijo, Fabián Farías y su esposa, Yanin Quintero, han decidido poner en marcha su fundación llamada "Por Leo". Esta será para ayudar a niños que sufren de graves enfermedades o accidentes y que no tienen recursos para recuperarse de la mejor forma y con los mejores especialista, como lo pudo hacer Leo. 

RCN Radio también habló con otro protagonista del 19 de septiembre, pero tanto de 1985 como de 2017. Fernando Álvarez es uno de los llamados Topos, un grupo de voluntarios de rescate que nació con el terremoto del 85 y desde entonces está constituido como una brigada de civiles que fue sin duda fundamental en 2017. 

Fernando recordó que "a la 1:14 p.m., se empezó a sentir un sismo muy fuerte sin que se la alerta sísmica se haya escuchado en la ciudad. Salí a ayudar a un edifico donde logramos sacar a una mujer por la parte baja del techo, eso nos sumo aproximadamente unas cuatro horas". 

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Desde el Servicio Sismológico Nacional, su directora, Xyoli Pérez, le contó a RCN Radio las lecciones que México debe aprender tras estos desastre, teniendo en cuenta que es un país de altísima actividad sísmica y de la importancia de fortalecer el sistema de alertas. 

"El país debe migrar a una cultura de prevención; esto implica el conocer el fenómeno y para eso necesitamos más estaciones en todo el país, más gente dedicada a estudiar la tierra, sismólogos y esto se traduce en enfocar esfuerzos de parte de Gobierno y sociedad civil para que se logre". 

Este jueves, como es habitual cada 19 de septiembre, el presidente Andrés Manuel López Obrador encabezó temprano una breve ceremonia en el centro de la capital en la que se izó la bandera mexicana a media asta. 

Más tarde, se realizó un simulacro de terremoto en la capital, por lo que cientos de personas salieron de sus oficinas y casas al sonido de la alerta sísmica.

Fuente

Sistema Integrado de Información y AFP

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