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Humedal Jaboque
Pepe Morón

La jornada pajarera junto a Niky Carrera y Mauricio Ossa, la pareja de publicistas precursora del ‘The Big Year Colombia’, inició con las primeras horas del día, cuando aún el sol no se mostraba del todo. 

“Este recorrido de avistamiento de aves inició el primero de enero y será hasta el 31 de diciembre en La Guajira. Ya hemos visitado varios departamentos, Cundinamarca es el número 15”, indicó  Niky Carrera, haciendo referencia al encuentro de observadores de aves o pajareros, más importante del país.

Con la maleta lista, cargada según lo recomendaron los expertos con un par de botas pantaneras, una cámara fotográfica, binoculares, protector solar y mucha paciencia; la expedición partió con destino los senderos de ecoturismo en Monserrate, al costado oriental de la convulsionada Bogotá. Hogar de un extraño colibrí. Que apenas está siendo estudiado. 

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“Es un colibrí que ha sido descubierto recientemente y aun está siendo estudiado, no se sabe si es una nueva especie o es un híbrido de dos especies que se dan en cercanías a esa zona del país. Es un animal único y por suerte lo encontramos en el sector de Monserrate”, señaló Mauricio Ossa.

El primer objetivo en la jornada de pajareo se consiguió casi que de forma inmediata, al llegar a una zona de conservación de colibrís que se encuentra en Monserrate. Pero el día recién comenzaba. 

La siguiente parada, el humedal Jaboque. Territorio de su majestad el búho sabanero, una especie muy relacionada con lo que se conoce como Bogotá región.  

“Es hermoso y nos dio la bienvenida a este humedal, su vuelo es muy llamativo y acá en las afueras de Bogotá comparte el territorio con otras aves, este era uno de esos amigos a los que nos queríamos encontrar”, explicó Niky, quien emocionada fotografiaba el vuelo de este búho.  

Mientras se esperaba el encuentro con otras especies de la región, el sonido de la  ‘Rallus Semiplumbeus’ o Tingua, alertó a todos los presentes, quienes de forma rápida sacaron sus cámaras y lograron retratar a esta ave tan característica de Bogotá y sus municipios más cercanos. 

Durante el recorrido se disfruta del sabor constante de los triunfos, como cuando se encuentra el ave esperada y su belleza queda registrada en el lente de la cámara o binocular que porte el observador. 

Pero también momentos frustrantes o de sabores a medias, en los que se conforman con el gratificante sonido, emitido por algún esquivo ejemplar; tal como lo recuerda Mauricio sucedió en Guayabetal, Cundinamarca.

La Grallaria de Cundinamarca no fue fácil de encontrar, salimos desde muy temprano por la mañana con ganas de verla y no fue sino hasta las cinco de la tarde que pudimos escucharla, no pudimos verla, solo la escuchamos”, dijo Mauricio Ossa.

Pero si de pasión por las aves se trata, no se puede pasar por alto a Martín Pérez, un pequeño de 7 años, que, con su actitud inquieta, rulos abundantes en su característico cabello y una cámara fotográfica que parece pesar dos gramos más que él, cuenta cómo gracias a la pandemia, conoció esto del pajareo y hoy ya es todo un experto.  

“Me fui a pasar unos días a la finca de mis abuelos y allá nos agarró la cuarentena, así que nos quedamos alá por seis meses. Un vecino de la finca me mostró unas fotos de las aves que él había observado y desde ahí me di cuenta que me guastaba mucho y desde entonces lo hago”, dijo el pequeño Martin, quien mientras habla, no retira su mirada del horizonte, tratando así de no perderse de la aparición de cualquiera de los esperados pájaros.

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Martin ya es todo un experto en esto de las aves. Así lo dice su papá Omar Pérez, quien asegura que él no sabe nada de aves pero que si de la felicidad que ve en su hijo al dedicarse tan de lleno a esta actividad.  

Con la semana ‘The Big Year Colombia’ terminará su paso por Cundinamarca, pero este continúa en otros departamentos del país donde además de pajarear, también adelantan una importante actividad de sentido social y ambiental.  

Para esta travesía, estos publicistas y fotógrafos, dejaron sus trabajos, vendieron su vehículo y compraron un 4x4 que les permitiera recorrer el país, siendo los primeros en apostar a realizar la versión colombiana del Big Year y así abrir una ruta directa a la conservación de las aves, a la protección del medioambiente y la reapertura del turismo natural.

Fuente

RCN Radio

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