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Transporte escolar en el Tolima. Ilustración.
Transporte escolar en el Tolima. Ilustración.
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En Colombia hay 80.000 vehículos de transporte escolar. De estos, en Bogotá hay unos 25.000 y de ellos dependen al menos 50.000 familias, entre quienes están están propietarios, conductores y monitores, quienes han quedado sin lo que era su sustento.  

En promedio en todo el país hay 160.000 familias que dependían de los vehículos dedicados al transporte escolar; una de esas familias es la de Luz Amparo Espitia, quien es propietaria de una camioneta escolar. 

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“Desde el primer día de la pandemia tengo la camioneta parada. Nadie me da trabajo porque los colegios no están trabajando. He ido a empresas, a todos lados a pasar la hoja de vida de la camioneta y no me dan trabajo porque no hay trabajo”, indicó.  

Y aunque su carro está parqueado, los gastos del mismo siguen en movimiento. “A la mayoría de los vehículos se les vencieron los documentos esenciales para su movilización como es el SOAT, las pólizas y la revisión técnico mecánica, sin que ellos tengan en el momento unos ingresos para su adquisición. Asimismo, están pagando unos parqueaderos bastante altos por tener los carros guardados”, explicó Miriam Niño, gerente una empresa de transporte especial.  

Agregó que muchas empresas de transporte especial, que prestan servicio empresarial, escolar y turístico, han ido a la quiebra. “Otras estamos pensando en cerrar por todas las cargas operativas, financieras, comerciales, y bancarias que tenemos, y realmente no vemos una luz al final para seguir en medio del transporte”, precisó. 

José González manifestó que del negocio del transporte escolar dependían varios miembros de una misma familia: “Esto era como una cadena, donde papá, mamá, e hijo, dependían de una camioneta. Y es cada uno de ellos manejaba este tipo de vehículos, esto quiere decir que actualmente todos tienen una situación difícil”. 

En este grupo de conductores de transporte escolar encontramos a Mireya Parra, quien indicó que la mayor parte de su vida la ha dedicado a prestar sus servicios en el transporte escolar.  

“Estamos abandonados a nuestra suerte, no tenemos con qué pagar los servicios públicos de nuestras viviendas, ni el arriendo; no tenemos con qué hacer mercado, no tenemos con qué pagar la salud, no tenemos absolutamente nada”, relató.  

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Orlando Herrán, director ejecutivo de la organización gremial del Transporte Especial de Colombia, lamentó lo que él considera la falta de apoyo hacia este gremio

“No se ha recibido apoyo, ni ningún plan de contingencia por parte del estado, ni por parte del Ministerio de Transporte; esta cartera se ha dedicado más bien a ayudar otros modos de transporte como el aéreo, aún el transporte intermunicipal, pero el especial ha sido olvidado”, precisó.

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En Colombia, al menos 160 mil familias dependían del transporte escolar

0:27 5:25
Fuente

RCN Radio

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