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Más de tres meses estuvo inundado Puerto Carreño y aún se viven las consecuencias del invierno.

Puerto Carreño - Vichada, tras la inundación
Puerto Carreño - Vichada, tras la inundación
RCN Radio

La capital del Vichada, Puerto Carreño, aún no se repone de la gigantesca inundación que cubrió totalmente las viviendas de más de 6 mil 100 personas, desde hace tres meses y medio.

Las aguas comenzaron a bajar hace apenas unas semanas. RCN Radio estuvo allí, acompañando a las personas que afrontaron la emergencia.

Don David, uno de los afectados, recordó que “llegamos a vivir el nivel de los ríos a boca de jarro pero pidiéndole alma, vida y corazón a mi diosito, pudimos ver cómo después comenzaba la merma”.

Quienes no se inundaron por el río zozobraron con sus desechos; la presión del agua rebozó los pozos sépticos.

“Ya estábamos enseñados a ver que el río crecía y llegaba a cierto límite, pero de ahí no había ningún daño y por eso vivíamos confiados. Porque nunca habíamos visto un desastre como el que hubo este año”, añadió la señora Blanca, también damnificada.

Las calles de Puerto Carreño se han secado dejando en las paredes las marcas amarillentas de la inundación; muchas quedaron totalmente marcadas porque quedaron totalmente sumergidas.

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Escuche el informe: "Vichada, entre el riesgo y el aislamiento"

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Se llenaron de agua 28 de los 38 barrios que tiene Puerto Carreño. Y tardó tanto allí, que nació la planta conocida como buchón. Al bajar las aguas, esas plantas quedaron en las calles como un recuerdo de lo ocurrido y luego comenzaron a pudrirse, emitiendo un olor parecido al azufre.

El alcalde de Puerto Carreño, Marcos Pérez, advierte que aunque bajaron las aguas, la solución de fondo es trasladar masivamente varios de los barrios.

“Hay una solución y es reubicar tres barrios que tenemos. Son más de 300 familias que podríamos tener libres de ese riesgo”, dijo.

El principal fenómeno de riesgo está en zonas inundables a las que han llegado desordenadamente los pobladores, una situación que se repite en el territorio de todo el departamento, según el gobernador Luis Carlos Álvarez.

“El departamento fue afectado en un 40%; en el municipio de Rosalía un 70% del casco urbano se inundó completamente. Además, en Cumaribo las inspecciones quedaron totalmente dentro del agua, pero por allá nadie va”, advirtió el funcionario.

La falta de accesibilidad es un factor común en el departamento del Vichada. Llegar a la capital por carretera implica un recorrido de mil kilómetros desde Bogotá, de los cuales más de 600 no están pavimentados y en invierno se inundan.

El gobernador Álvarez es enfático en afirmar que esa lejanía no es solo física, sino que el Estado colombiano ha tenido al vichada, históricamente, en los últimos renglones de sus prioridades.

Advirtió que “yo soy nativo de este departamento y lo que digo lo siento. A nosotros aquí nos han tratado siempre de últimas, como somos el último en orden alfabético, así nos tratan de verdad”.

En igual sentido se pronunció el alcalde Marcos Pérez al asegurar que “la verdad nos da tristeza porque algunos medios y algunas personas del centro del país, cuando hablan de Puerto Carreño, dicen que queda en Inírida o en Amazonas, porque no somos visibles. Esto debe servir para que la gente sepa que el Vichada y Puerto Carreño, por donde entra el sol a Colombia también hace parte del país”.

Aunque ya bajó el agua, muchas familias no han querido volver. Llegarían a cuatro paredes, sus electrodomésticos quedaron tirados en las calles y se han ido recogiendo con un muy limitado sistema de recolección de residuos.

En muchos de los barrios, incluso algunos a más de 10 calles de los ríos, hay botes y lanchas fuera de las casas, que les ayudarían a navegar, si las aguas vuelven a inundar sus hogares.

Fuente

RCN Radio

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