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Aun cuando debería verse como una práctica normal, todavía sigue generando mucho tabú y críticas.

Razones del rechazo a las madres que lactan en público.
Proyecto de ley amplía a 18 semanas el fuero de maternidad.
AFP

Lactar en público es un acto de valentía. Las madres no solo se enfrentan a miradas de repudio, sino también a reclamos y agresiones por parte de personas que ven esta práctica como algo grotesco.   

La mayoría de las veces les dicen que se tapen, que no muestren su cuerpo, que hay hombres y niños en la calle, que se vayan a otro sitio y con frecuencia les exigen que se retiren a un baño. Todo esto a pesar de que la lactancia materna es la forma ideal de la naturaleza para que las mujeres alimenten a sus hijos y debería ser vista como una actividad normal. 

Parte del rechazo que genera ver a mujeres amamantando en público tiene que ver con que los cuerpos femeninos siempre han tenido problemas cuando se exponen, porque las mujeres pertenecen al espacio de lo privado, a su casa, y ahí es donde deberían estar, dice Diana Ojeda, profesora asociada del Instituto de Estudios Sociales y Culturales de la Pontificia Universidad Javeriana, historiadora y geógrafa que estudia la relación entre espacio y género.  “Los cuerpos de las mujeres en espacios públicos no son necesariamente bienvenidos”, afirma. (Lea también: Diez famosas que han defendido el acto de amamantar en público) 

¿Por qué genera más rechazo de la sociedad una mujer que le da seno a su hijo en un espacio público que una valla publicitaria con una modelo que lleva puesta poca ropa? Ojeda indica sobre esta pregunta que los cuerpos femeninos también se condenan cuando no son para el placer masculino. Para la geógrafa, el pudor y el recato muchas veces están relacionados con este concepto. 
 
El tabú sobre la práctica persiste y así también lo ratifica la psicóloga argentina especializada en temas de lactancia materna, Mónica Tesone, citada por BBC Mundo. Según la experta, en la actualidad se habla más del valor estético de los pechos, que de su función como fuente de alimento, por lo que causa tanto estupor cuando se muestran en público para esta práctica. "Estamos influenciados por la sociedad que nos rodea y en este caso, priva lo erótico", dijo al medio.  

 

Los movimientos que han empoderado a las madres  

El debate sobre la lactancia materna en público se ha hecho cada vez más amplio y por fortuna ha generado el apoyo no solo de mujeres, sino también de hombres alrededor del mundo. Hasta el papa Francisco, en enero de este año, afirmó en un bautizo de un grupo de niños que lactar es un acto de amor. Les dijo a las madres presentes: “Si (los niños) comienzan con un concierto (de llanto), o si están incómodos o muy acalorados o no se sienten bien o tienen hambre (...) amamántenlos, no tengan miedo, aliméntenlos, porque ese también es el lenguaje del amor”. 
 
Afortunadamente, cada vez más las mujeres conquistan nuevos espacios en la sociedad y logran expresar y concretar que ellas son las dueñas de sus cuerpos y esto también beneficia la lactancia materna en público.  
 
En Colombia, por ejemplo, ya se ha presentado varias veces, en ciudades como Bogotá, Cali y Barranquilla, la famosa ‘Tetatón’ (o ‘lactatón’), evento durante el cual muchas mujeres se reúnen en un espacio público a lactar a sus hijos. A estos movimientos se han unido alcaldías y entidades públicas, que cada vez toman más conciencia sobre la lactancia materna como la práctica más importante entre madre e hijo en sus primeros seis meses de vida.  

Otro apoyo importante del Estado ha sido la ley que promueve la creación de salas de lactancia en las empresas públicas y privadas. Con esta iniciativa no solo buscan que las mujeres puedan continuar alimentando a sus hijos con leche materna cuando regresan al trabajo, sino también normalizar la lactancia misma y reconocerla como un hecho natural que la sociedad debe apoyar y promover. 

Fuente

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