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Imagen referencial // Foto: Ingimage



En el 2017 se cumplieron 11 años de la despenalización del aborto en tres causales autorizadas: cuando existe peligro para la salud física o mental de la mujeres, cuando exista grave malformación del feto que haga inviable su vida o en caso de violación, transferencia de óvulo fecundado o inseminación artificial no consentida.

Según el reporte de Profamilia, la principal entidad del país a cargo de estos procedimientos, durante 2017 se practicaron 10.517 abortos, cifra que aumentó considerablemente con respecto al 2016 donde se practicaron 6.500 de estos procedimientos.

Sin embargo Juan Carlos Vargas, director Científico de Profamilia, el número de casos sigue estando muy por debajo de la cifra que, según cálculos nacionales, suceden en el país anualmente a través de otros métodos.

"En Colombia suceden anualmente alrededor de 300 o 400 mil abortos. De esta forma, otras entidades tuvieron que haber hecho cerca de 290.000 procedimientos, pero sabemos que no es así, sabemos que en nuestro país se siguen haciendo un alto número de estas intervenciones dentro de la ilegalidad", aseguró Vargas.

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Las barreras de acceso y principios morales derivados de la religión, son las principales causas de este fenómeno de ilegalidad para llevar a cabo procedimientos de alto riesgo humano.

"Nosotros oímos las historias de las mujeres que vienen a hacer este proceso y nos cuentan toda la travesía que tuvieron que hacer con su proveedor de servicios de salud para que les dieran la cita, las guiaran y les reconocieran su derecho y finalmente fueran remitidas", dijo Vargas.

Agregó que "es muy importante tener en cuenta el riesgo que corren las mujeres al dejarse practicar un aborto de una persona que no sea profesional ya sea por muerte o por secuelas a futuro en su salud".

Otro aspecto relevante que se convierte en un obstáculo y que dio a conocer Profamilia es la objeción de conciencia para no prestar el servicio o no participar en este procedimiento. Sin embargo, en este orden de ideas es válido que el médico lo contemple pero esto no lo exime de brindar la información pertinente que la mujer requiere y que en muchos casos no recibe.